¡Bienvenidos!

Adiós para siempre - Carlos I. Nápoles

29 de septiembre de 2011


Sobre su féretro, triste me incliné,
su rostro parecía estar dormido;
llorando sin consuelo y compungido
fue la última vez que la besé.

Sentí una sensación de escalofríos
qué me ocasionaba más agravios.
Era extraño el sabor de aquellos labios
ahora inerte, pálidos y fríos.

Con equívocos conceptos destruidos
y dejándome el alma destrozada,
llevo el trauma de su última mirada
y su adiós que aun resuena en mis oídos.

Hoy no juega el viento entre las frondas,
ni corre entusiasmado el riachuelo,
no esparce su fragancia el limonero;
ni vuelan en el cielo las alondras.

En la espesura típica del monte
no quiere columpiarse la palmera,
la niebla se levanta en la pradera
y envuelve con su velo el horizonte.

Los astros enlutados se cubrieron,
los lamentos del aire se escucharon,
los cielos consternados se nublaron
y gotas como lágrimas cayeron.

Mándame un sueño - Manuel Jesús Martínez

28 de septiembre de 2011


Cuando puedas amor mándame un sueño
Porque mi orgullo me dejo sin tus besos
Sin tus besos mi vida no hay aliento
y soñándolos recupero pensamientos.

Te cuento amor lo que siento,
por Dios no me lo reproches
que me derrumbo en estas horas
que estar a solas hace eterna la noche.

Y con sólo mirarme, ya sabes, con sólo mirarme

¿Por qué no me mandas un sueño, amor?
¿Por que? Mándame un sueño
Que allí tengo tus ojos para aliviar sufrimiento
Amor, mándame un sueño

Dime Dios que hago con ella
Si me quería y ya no me echa de menos
con ella siento los pies en la tierra
con ella la noche es enemiga del sueño

Dime tú que hago con ella
si satisface mis ansias de amante
Con solo tocarme me causa sosiego
Me arrastra el deseo con solo rozarme

Y con sólo mirarme, ya sabes, con sólo mirarme

¿Por qué no me mandas un sueño, amor?
¿Por que? Mándame un sueño
Que allí sigues enamorada de este amor disuelto
Amor mándame un sueño

¿Por qué me encuentro tan cansado?
Yo que he sido fuerte y apenas sufrí llanto
Yo que tengo el corazón cuarteado
por frío hielo, recuerdos emborronados

Marcas en la piel rota y agrietada
Puesta por la duda de amores tronchados
confundidos caminos de ida equivocados
caminos de vuelta con barrancos tapados

Y con solo mirarme, ya sabes, con sólo mirarme

¿Por qué no me mandas un sueño, amor?
¿Por que? Mándame un sueño
Que allí sigues enamorada de este amor deshecho
Amor mándame un sueño

Se ha vengado a través del pensamiento
dejando incertidumbres que arañan mis heridas
Y dime que hago con ella, dime que hago contigo
Dime que hago sin ella, dime que hago vacío

Cruce de miradas, una pidiendo apoyo
Otra mira recordando que ya paso el tiempo de lloros
De amores de críos, de amores fabulosos.

Y con solo mirarme, ya sabes, con sólo mirarme.


¿Por qué a mi no me mandas un sueño, amor?
¿Por qué? Mándame un sueño
Que allí sigues enamorada de este amor de desconsuelo
Amor mándame un sueño.

¿Por qué no quieres mandarme un sueño?
¿Por qué? Mándame un sueño
Que allí sí tengo tus besos, que allí tengo tu aliento
Amor mándame un sueño.

Una mañana - Joe Moreno

27 de septiembre de 2011

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Una esquina soleada, coloreada,
una mujer de pie sin hacer nada.
Mientras habla sola, despreocupada,
el sol la mira y baila.

El azul de sus zapatos, brillante a ratos,
juega a reflejarse entre los gatos.
Mientras huelen sus tobillos, agradecidos,
se lamen y se sacan brillo.

Cruza un hombre despistado, acalorado.
Los gatos pasan por su lado.
Mientras duermen las persianas tras las ventanas
el sol lo mira y calla.

El botón de sus tejanos americanos
no aguanta más el paso de los años.
Van sobre los adoquines sus mocasines
nadando como dos delfines.

Un anciano los mira y levanta el vuelo,
y la mujer se sacude a los gatos del pelo,
y pasa un hombre nadando entre dos delfines,
y nadie ve nada con la cabeza baja.

En el colegio venden una ciudad desierta,
y los padres la compran porque está de oferta.
Y castigan a un niño porque no es sincero…
y nadie se queja porque les da pereza.

Si las ventanas bostezan cuando amanece el día
se ve en sus bocas abiertas las cosas de la vida.
Hay un terrón de azúcar sobre los adoquines.
Grita “¡mamá!” a su madre. Se pone los patines.

Su madre baila y canta, vive tarareando.
Mientras el sol la mira, ella, taconeando.
El hombre saca pecho, la mira sin mirarla
y ella le dice el precio con la cabeza alta.

La tinta que golpea - Alexander Vórtice

26 de septiembre de 2011


En ocasiones plasmar un pensamiento en el papel es tan difícil como encontrar un pato de porcelana dispuesto a caminar inalterablemente por un campo de tiro paquistaní. Las palabras son la droga más poderosa que haya inventado el ser humano (“verba volant scripta manent”). Errata tras errata y espejismo tras espejismo suele llegar una frase perseverante, subversiva, puramente literaria o meramente majadera, digna de ser olvidada, ensalzada o reventada por la lengua retorcida de la crítica. Pero escribir también es un acto punzante, tiznado de turbaciones e insomnio. Escribir es un suicidio aplazado, una soga que aprieta el gaznate, una manera más o menos sutil de evadirnos de la realidad. Entre frase y frase está la búsqueda de horizontes interiores, la maldición de procurar la perfección y el reconocimiento, y también los puñetazos que debiéramos haber dado y que, a causa d e la moralidad y/o la educación, hemos dejado olvidados en el cajón de lo impredecible. Acaso el verdadero escritor sea una especie de boxeador curtido en el arte de recibir derechazos a doquier: golpe a golpe las palabras (las emociones) van saliendo del tintero, así como sale la sangre del organismo magullado, de las narices partidas, de las plumas que anhelan escribir poemas con sabor (y olor) a rebelión impertinente, porque las palabras de los grandes escritores están vinculadas con la ecuanimidad, la ventura y la insumisión. Lo cierto es que la tinta que abofetea con fiereza es una tinta incorruptible que anhela asentarse en el aliento del lector, del hombre abstraído: "Son las palabras el semblante del ánimo; por ellas se ve si el juicio es entero o quebrado”, decía Séneca. Las palabras son todo lo que tenemos, son el arma más valiosa y más mortífera que existe. Adentrarse en un agraciado poema, leer o releer una columna de actualidad, devorar el último “best seller”, o un libro de autoedición… Probablemente no nos tropecemos con demasiada calidad y talento en todos estos actos, pero, sin embargo, tras la escritura hay mucho de sometimiento con uno mismo, incluso de vanidad y arrogancia, de avenencia y zozobra vital, de ambiciones que perdurarán gracias a la tinta, al papel y a la mente que lucha por estar despierta, y esto es digno de ser valorado, quizás hoy más que nunca. Puesto que, tal y como decía Richard Bach: “Un escritor profesional es un amateur que no se rinde”; y de eso trata la literatura y la propia vida: de no rendirse, de dejarse la piel en el intento de ser uno mismo, sin miedo al qué dirán.

En un breve gesto - Poetadosislas

25 de septiembre de 2011


Toda acción se simplifica,
en un breve gesto o una mirada,
acude a nuestra mente entonces
alguna frase que se ha leído o ha sido escuchada.
A veces pensamos,
en las tantas cosas que se han ido con el tiempo,
nos preocupa el presente,
tenemos la esperanza en el futuro.
entonces queremos gobernar el tiempo,
para la búsqueda de lo que no tenemos,
o no hemos alcanzado.
Envuelto en palabras buscamos el camino,
nos desnudamos de fuerzas,
para subir un peldaño,
con el goce de nuestro semejantes.

Naufragio - Kabalcanty

24 de septiembre de 2011


La nave nos cobija
entre cielos en tormenta.
"Sol", me grito desesperado,
y la ola despeja la cubierta.
Cuando, distante, Mozart
encarga esa flauta necesariamente mágica,
los náufragos
somos cráteres inflados en notas
que discurren en otros mares.
Los más muertos,
enfebrecidos,
achican agua
desde enfrente.

Hoy - Beatriz Favre

22 de septiembre de 2011

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Hoy comienzo una nueva etapa
de mi vida, en la búsqueda
incesante de no aturdirme
con el silencio, de no ahogarme

con mis palabras, de no buscar
mas respuestas donde no haya
No pretender cambiar la historia
de un amor que puede ser inmenso

como el mismo firmamento
y tan lejano, como el mismo lucero
tan profundo como el océano
en el que me hundo, y salir no quiero


Me queda un gran vacío, no solo
de una distancia indefinida
sino de una ausencia incomprendida
de un tal vez, de un quizás, de un mañana

que no se si vendrá, no se si saldré
a buscarlo, no se si vendrá a buscarme
Inventaré nuevos sueños, pintaré
de mil colores arco iris nuevos

A la luna miraré de lejos, pediré
un deseo a esa estrella, que me acompaña
quizás me conceda la gracia, de despertar
una mañana, y al no verla en mi ventana

es porque anidó en mi alma, entibiando
este frío que me causa, las horas que mueren
sin pausas, escribiendo tu nombre en el aire
para que la brisa me lo traiga cada mañana

y así creer que amarte no es un castigo
que amarte es el premio que Dios dispuso
aunque tenga que hacerlo desde esta distancia
que el tiempo decida, de mis manos se escapa

Y como hoy ya es pasado, en mi corazón
los he guardado a todos los recuerdos
los más bellos, los que atesoro
nada espero, nada exijo, nada sueño

no me está permitido, solo espero,
espero que Dios decida, si me amas
como dices amarme, aquí estoy esperándote
cada día, cada noche, cada mañana.

Almohiditis crónica - Ernesto Pérez Vallejo

21 de septiembre de 2011


Debería guiñarle el ojo solo a las pelirrojas
y así no parecer que tengo un tic
cuando decoro con mis huellas
estas avenidas del fracaso.

¿Sabías que el vacío interior pesa igual
que si te hubieras comido un elefante?

Lo digo en serio,
pesa mas tu ausencia
que tenerte encima taconeando
una rumba sobre mi pecho desnudo.

Pero tú que vas a saber de vacío
con la boca llena.
(Imagino)

Hace un viento cruel,
de esos que parece que en cualquier momento
va a comenzar a llover ropa tendida.
E intuyo que los pájaros se van a enamorar
de tus bragas
y las nubes del nylon de tus mallas
y la luna del poliéster de tus faldas.

¿Sabías que en el reflejo de un cenicero
se ve un cáncer de pulmón?

Es desde que no me miro en tus ojos
que me hallo enfermedades
que no tengo.

Y otras que no existen.
¿Has oído hablar alguna vez de la almohaditis crónica?

Pues yo la tengo.
Sucede cuando confundes la almohada
con el cuerpo que deseas.

La decepción en las legañas es la almohaditis crónica.

Madre es antónimo de espejo.
- Estás tan guapo hoy hijo mío.

Lo mejor de ser yo eras tú.
Y ahora que tú no me dejas ser yo
ni tú ni yo sabemos lo que soy.

¿Sabías que el ego de un hombre se mide con regla
y a partir de 18 es infinito?

La primera vez que te vi
pensé que eras un dibujo de esos
en los que hay que unir los puntitos
y al trazar la segunda linea
ya estaba enamorado de ti.

Tanto como un diabético de la tarta de cumpleaños de su hermano.
(Suspiros)

Teclear un poema
como si tocaras a piano
la melodía contra al odio.

Tac tac tac
Tac tac tac
Tac tac tac

No funciona nunca pero mis dedos
agradecen danzar justo a la inversa
de lo que dicta mi cerebro.

¿Sabías que es cierto aquello de cuando te mueres
ves tu vida pasar en un minuto?

Yo me he muerto tres veces y todas ellas
has pasado de mí y por mi vida.

Sonaba triste,
como un trompetista a la guitarra,
como un crack en la espalda de una gimnasta vietnamita,
como tu nombre en mi boca.

Sonaba triste tu voz
al otro lado del teléfono.

- Perdona-
Como si una palabra tapara un agujero.

¿Sabías que el amor no se encuentra en la farmacia en cajas de doce?

(Tu que vas a saber si te huele el aliento a mora)
(Supongo)


Le digo a Julián.
- Es tan bonita como esa botella-
- ¿La de whisky?- Pregunta.
- La de ron- Contesto.
- ¿Te la pongo?-
- Desnuda por favor.

Y después de la tercera copa
mirando el cielo estrellado en la terraza
desinflo todo mi ego sobre tu cintura imaginaria.

Y luego sigo bebiendo.

Mañana es otro día - Delfina Acosta

20 de septiembre de 2011


Los lirios que se caen y las hojas
girando circulares hacen triste
aún el agua limpia que yo bebo.
Imaginé un venado en la ventana
y ahora estoy mejor y sin embargo
me sé ya de memoria aquel inútil
piar del avecilla abandonada.
Y luego al mediodía las hormigas
querrán venir por ella, y tantas rosas
que se abrirán en vano pues no sabe,
no, no sabe el hombre valorar su garbo,
y sólo por la paga el jardinero
podando está el rosal, no fue su padre
poeta, y él se encuentra casi ciego.
¡ Pero mañana el viento traerá
en cada arbusto aroma a nuevo día !

Eres incomparable - Carlos Israel Nápoles

19 de septiembre de 2011


Irradia de tu rostro la sonrisa.
Embellecen tu faz tus tiernos ojos
y tu boca de gruesos labios rojos,
me colma de ilusión y me electriza.

Doblegan tus caderas excitadas
cuando con sed de amor mi cuerpo arropas,
y embriagado por ti sacio en tus copas
la sed de mi locura marginada.

Tu manera de amar !cuánto embelesa!
Las penas de la vida las disfrazas;
hechiza tu pasión, y cuando abrazas
siento un dardo de amor que me atraviesa.

Pones fuego en mi ser, cuando al besarme
susurras a mi oído que me amas;
hay ternura en tu voz cuando reclamas
el tiempo que deseas dedicarme.

La fiera - Bernal Vargas

18 de septiembre de 2011



I
Como una fiera nocturna al acecho,
Sigiloso, escondido e impávido.
Observando tus desnudos pechos,
Te atisbaba entre lianas y helechos.

II
Y afilando este felino deseo,
En el tronco más venoso y carnal.
Esperaba el momento oportuno,
Para echarte mi zarpa sensual.

III
La selva gemía de confesos ardores,
Que exaltaban este deseo impúdico.
Vestido de instintos y afiladas garras,
Aguardaba un equívoco movimiento tuyo.

IV
Un suspiro que pinchara mi libido encendido,
Para arrojarme felino a tus deliciosas carnes.
Y devorarte en un festín de besos y animales celos,
Desahogando así mis taimados anhelos.

V
Pero tú sospechabas mi férvida presencia,
Olfateabas cuidadosa los efluvios eróticos.
Y queriendo apresarte caí en tus garras,
Quedando atrapado en tus amores exóticos.

Desnudas mis silencios - Flavia García

17 de septiembre de 2011


Desvistes mis silencios,

arrullas palabras en mis oídos

Invitándome al ensueño vivido.

Derrochas pasión en mi piel,

dibujas tu nombre en mi espalda.

Te posicionas de mi cuerpo, pero primero de mi ser.

Me haces tuya en cada respiro,

alientos cálidos, gemidos vibrantes,

complacidos orgasmos.

Tu locura pasional envolviendo mi ser, desnudando mi cuerpo

Invitándome al placer.

Yo…

Entregada a tus deseos , a la magia de tu cuerpo

entregada a la eternidad de la noche.

Esta ilusión - Jorge Rojas Contreras

16 de septiembre de 2011


Gira el mundo lleno de color
y en mi alma solo hay rencor
ya no miro al alba con esperanza
ahora me ahoga el dolor.

Te ofrecí mi vida y mi corazón
y fue poco para ti tanto amor
ahora la lluvia disuelve mi alma
y me llenan de frío y dolor.

Se fue todo el color
lo deje olvidado en tu honor
que se pudra este mundo
y los días soleados,
solo existe la pena, el dolor.

Al final todo sigue igual
estoy solo es algo natural
estoy harto de estar intentado
de verte sin poder besarte
y con amor no poder alcanzarte.

Hoy la música no tiene color
solo queda esta desolación
voy muriendo de apoco
encerrado en esta ilusión.

Resurrecciones - Antonia Hernández

14 de septiembre de 2011


Sí supiera dónde comienza la vida
y qué cada cruz, cuesta un andar…
yo me quedo en un destello,
yo persigo un despojo, adonde
vestida de gris, acuno mis harapos.

Sí supiera dónde comienza la vida,
yo sería vida y la cruz de todos los días.
Sí supiera dónde comienza la vida,
iría prendida en el canto de la golondrina
y entonces, sería aire, yo sería cruz.

Confesar canas - Alexander Vórtice

11 de septiembre de 2011


El tiempo pasa y veo que me han salido canas. Al principio le eché la culpa a las dioptrías, pero en mi último corte de pelo me lo testificó mi peluquero de casi toda la vida (un tipo majo al que a veces le doy propina al ver que no me ha degollado habiendo tenido la oportunidad). Pero lo peor de todo es que de la cabeza me han llegado a la barba, y de otras partes del cuerpo prefiero omitir detalles. Es por tal motivo que me he dado cuenta de la velocidad del tiempo: pasa tan deprisa que no sé si he vivido las 3 décadas que me aseguran, o se las ha llevado el hada de los dientes resecos. Yo me aseguraba a mí mismo no hace tanto que me comería el mundo y, al final, el mundo se me está zampando a mí con pellejos y todo. He pasado de moda o nunca he estado de moda, no importa demasiado. Certezas me sobran para atestiguarles que de nada estoy seguro, y que vivir el momento es cuestión de pelotas y de naipes. He averiguado que el pasado es un preludio, el presente una cana que se aferra al desbarro de continuar siendo joven, y el futuro una fulana obscena que nos promete un nicho con flores frescas; mas, quiero suponer que algo poseo gracias a estos cabellos blancuzcos: he aprendido que la vida es una perra rabiosa, herida, una cosa dura que te ralla las entrañas si tú no eres tan duro como lo es ella. He aprendido que si no aprovechas la carta decisiva y te dejas llevar por la corriente de las modas, enseguida es otro el que acaba la jugada y gana o pierde la partida. He sabido reconocer el rencor en los ojos del hombre justo, y he aprendido que cuando siembras resentimiento la placidez se tira por el tragaluz del desafuero. He sabido engancharme a la vida, a lo que es esencial, dejando a un lado los falsos testimonios que me vendieron en la escuela, aquellos que nos invitaban a correr y correr sin descanso para llegar a la meta el primero, cuando lo mejor d e la vida es ver cómo son otros los que corren, los que tropiezan en sus indecorosas ambiciones. He notado como casi todas las personas anhelan vivir en la cima de la montaña, cuando la despreocupación desfila frente a nosotros mientras vamos escalando, sin ritmo estándar, con ritmo propio. Sé que es mejor dar consejos en dos circunstancias: cuando son pedidos de corazón y/o cuando de ello depende la vida. He colocado en mi respaldo de amarguras transitorias palabras como fuerza y honor, para que cuando me visite de nuevo el fracaso, ellas puedan darme ánimo y valor. He besado los labios de la muerte, y lo cierto es que me gustaría volver a hacerlo. He enmarcado el lucimiento de Barrault en mi criterio vital cuando asegura: “La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo”. El esfuerzo de confesar y peinar canas…

Por un momento - Salvador E. García

9 de septiembre de 2011


Por un momento...

El deseo halló un espacio
y propuso una pausa a la rutina...

¡Qué dulce es encontrarle el sabor a esta vida!,
mirar todo lo bueno que brota de cada día...

Hallar en la sonrisa infantil y cristalina,
la inmensidad de una alegría...

Nublar en un instante el trago amargo
herencia cruel de una agonía...

Calzarse en los zapatos que no cesan los intentos
y toman rumbo, con ascenso hasta la cima...

Desvestir el alma en cada beso intenso
que enchina cada rincón de la piel...

Dejar entrar por la mitad de la cortina,
el sendero de los recuerdos con la miel del ayer...

Pasear de flor en flor, la paz entera de una tarde
mirando por los bordes de la taza de un café...

Tender más que una mano a las causas
que han perdido, algo más que la fe...

Cerrar el paso a los silencios y desiertos,
para abrir todas las llaves de palabras y poesía...

Hallar rumbo al curso de los sueños
para correr el riesgo y cruzar por la avenida...

Dejar tras de sí a la trinchera y,
arañar al aire, un vuelo nuevo pleno de sed..

De tales amores - Kabalcanty

8 de septiembre de 2011




Sea la mirada que cae fuera de nuestro alcance,
la que cercena su espada con una herida
que dobla nuestra sombra de limpia estocada
y nos preludia su sangre de perfil incólume
con el eco de un delirio precipitado en la boca,
sea eso amor, amor que mentimos por loco,
por vergonzoso amor usurpador del cristal
donde catalizamos el crujiente de la cordura.
Luego, cuando nos imponemos que no debimos mirar,
que nos debimos amar unos ojos al vuelo,
aquella tersura sobre mi prolongada sombra,
luego, apretamos los párpados para morirnos
una noche más amordazados con la sábana.

Quiero mudar mis pensamientos - Beatriz Favre

6 de septiembre de 2011


Quiero mudar mis pensamientos
buscar un nuevo puerto
donde la brisa, me dibuje
nuevas sonrisas, vaciar mi alma
del peso de tantas lágrimas acumuladas
y derramarlas en el mar, son lágrimas saladas.
Quiero mirar el horizonte, allá a lo lejos
donde el mar y el cielo se unen, como amantes
en un tierno abrazo, y disfrutan de ese amor
sin límites, sin distancias, sin mañana.
Quiero estar la noche entera, contemplando
todas y cada una de las estrellas
hasta encontrar la que me pertenece
y poder con ella conversar en secreto
de este amor sin tiempo que tengo
que deseo, que extraño, que no tengo a mi lado.
Quiero soñar despierta que mi meta está cerca
que puedo acariciarla, como acaricio en silencio
los más bellos recuerdos, que de ti tengo
porque de ellos me alimento, y por ellos
vivo, creo, y quiero, llegar a tu lado y no puedo.

Vodafone le informa... - Ernesto Pérez Vallejo

4 de septiembre de 2011


Vodafone le informa que el amor se quedó sin cobertura

Arrancarle las alas a las moscas
para verlas hacer círculos sobre la mesa.
El silencio es muy aburrido si tú eres la culpable.

Solo enciendo la tele para ver el teletexto.
Tauro-Amor.
Una llamada importante te alegrará la vida.

Espero que todos los tauros del mundo tengan cobertura
también los de Somalia
que no tengan nada que llevarse a la boca
pero que tengan un móvil a mano
que les alegre la vida.

(Hay que joderse)

Mi padre dijo:
- Si no crees en dios al menos cree en algo
aunque sea en los planetas-
Yo decidí creerlo a él
incluso aquella vez que me dijo inútil
también lo creí.

Mi padre era el único hombre al que me ha merecido la pena conocer,
igual que tú eres la única mujer
a la que quiero olvidar para siempre.

Capricornio- salud
Quizás una jaqueca altere tus planes.
Y yo me alegro.
En serio me alegro.

Hasta que pienso en que tal vez tu plan de hoy
era llamarme para alegrarme la vida
y entonces una vez más
le confío toda mi felicidad al ibuprofeno.

En fin el amor no es más que un puzzle de dos piezas
que si encaja una con otra
te corres.

Con la misma mirada con la que me observan los perros
de la tienda de animales
me miro a los ojos en el espejo.
Y me doy pena.

Tauro- dinero
Cuida tus gastos o te pasaran factura
pienso en Somalia otra vez.
(Un montón de negritos contando sus billetes
sin más intención que llegar a fin de mes)

Alineo la osa menor
la osa mayor
y el oso panda de tu pijama
y los hago estallar imaginariamente.

Que al menos nos salga gratis
ver una puta lluvia de estrellas.

Un euro,
eso cuesta cambiar el politono de mi llamada
sonará la canción que más te gusta
si el dolor de cabeza te permite
atinar con los nueve números de mi nombre.

Nada.
Eso somos lo que esperamos algo.

Nadie.
Eso soy cuando pierdo la esperanza.

Quererte a esta distancia es tan inútil
como la tabla del cero
y cada vez que multiplico mi vacío
por tu existencia
se me pega tu nombre al cielo de la boca.

Tauro-trabajo
Harás nuevos amigos en la cola del paro.
(Que hijo de puta)

Fumar lo que se fuman los guionistas de esto
debe de ser increíble.

La amistad (ja) me río.
La amistad es aquello que te sobra
si ella lleva un buen escote en el vestido.

Las nueve de la noche
tic tac tic tac tic tac
odio lo relojes con ruido
el próximo que me compre
será silencioso
como tú.

Como mi teléfono
que inerte espera una canción
la tuya,
la mía,
la nuestra,
que nunca suena,
mientras una mosca sin alas
se frota sus patas sobre la pantalla.

Solo tú - Manuel Carrasco e India Martínez

3 de septiembre de 2011



Todo era un cuento de hadas
descubriste otra vida sin mí.
Se nos fue aquel final feliz.

No se han ido las ganas de verte
no se acaban las horas sin ti
no se van, no se van, no se van
las noches, las noches que te dí.

Solo tú
tu recuerdo en mi alma.
Solo faltas tú, mirarte y tenerte
sentir mi presente de frente mi suerte
solo tú
solo tú.

Solo tú
Tu infinita sonrisa
Solo faltas tú, besarte y quererte
Sentir mi presente de frente mi suerte
Solo tú
Solo tú

Las heridas se curan despacio
Las mentiras no tienen verdad
El dolor no escucha la verdad

Solo tú
Tu recuerdo en mi alma
Solo faltas tú
Mirarte y tenerte
Sentir mi presente de frente mi suerte
Solo tú
Solo tú

Solo tú
Tu infinita sonrisa
Solo faltas tú, besarte y quererte
Sentir mi presente de frente mi suerte

Y desaparece
Quiero llegar
Donde tú estés
Donde estés

Solo tú, solo tú, donde estés amor
Solo tu tan solo tú

Solo tú, solo tú

Guitarra - Manuel Jesús Martínez

1 de septiembre de 2011


Guitarra, a qué suenas,
a que suenas que no me calmas.
A qué suenas que no cantas
lo que suena en mi alma.

Guitarra a qué suenas,
si oyes hueco en un lado de mi cama.
Qué ocurre que tu rasgueo no me calma,
que tus cuerdas no suenan al calor de mi llama

Guitarra, candela fría, sorda de amor y flama.
Guitarra no te vayas, eras ya mi compañera.
Palos que tú sola tocas a mi vera,
sonando en mi pecho al compás de mi estrella.

Guitarra, mi guitarra, que de cristal te has vuelto,
cuerdas que se rompen cuando rompen mis dedos.
Llagas sin sangre que mi guitarra me ha hecho,
cuerdas afiladas como hojas de barbero.

Guitarra, ya no suenan palmas en tu toque,
se ha que dado vacía la madera de tu cueva.
Mástil torcido, guitarra no te mueras
Sin ti mi corazón ya no suena.
Guitarra, no te mueras.

 

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