
Desde las tres de la madrugada un rayo de luna se reflejaba sobre la diestra de su cabello ensortijado. Soplaba breve brisa por lo que la espera se le hizo más llevadera. ¿Desde cuántos días la misma rutina? Él había convertido en una bendición, lo que el resto de los mortales considerada monótono.
Las primeras cisternas vaciando el líquido elemento, se oían amplificadas por las paredes. El personal comenzaba a prepararse para emprender su labor cotidiana. Todos iban a lo suyo, a sus imponentes y vacías vidas. La gran ciudad se preparaba para desperezarse.
Llegó el momento esperado. Se puso en pie y con gesto marcial fijó la vista en el horizonte. Aún resonaban en sus oídos las palabras del doctor cuando solicitó que no le ocultarán nada. Cómo Ser Humano tenía derecho a saber que podía esperar de la vida de ahí en adelante: “El proceso es irreversible, no suele pasar de los seis meses”.
Pero todo quedó olvidado en ese momento mágico que el astro rey comenzaba a despertar la ciudad.
- Buenos días, amigo. De nuevo nos vemos.

1 comentarios:
La vida debe cambiar cuando, el diagnòstico es tan adverso, te pronostican el tiempo de vida.
un saludo
fus
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