
En el último minuto de la tarde
Cuando se filtran los colores
Entre los manantiales de la noche
Estábamos al amparo de la lumbre
Entre polvo de esperma color nieve
Pero no éramos libres
Porque sólo hablaban nuestros silencios
Entre los besos mudos
De tu jardín prohibido
No importando el ausente
Solo nuestros soplos de fuegos
Que se consumían lentamente
Tu mundo de piel y labios ofrecidos
Era ese placer donde renunciaba a la cordura
Sin sentido ni conciencia alguna.
Al final del pecado
El beso de los amantes en la despedida
Con una copa copulativa de sol y sombra
No importando el ausente
Solamente nosotros con un beso infiel
En el último minuto de la tarde.
Cuando se filtran los colores
Entre los manantiales de la noche
Estábamos al amparo de la lumbre
Entre polvo de esperma color nieve
Pero no éramos libres
Porque sólo hablaban nuestros silencios
Entre los besos mudos
De tu jardín prohibido
No importando el ausente
Solo nuestros soplos de fuegos
Que se consumían lentamente
Tu mundo de piel y labios ofrecidos
Era ese placer donde renunciaba a la cordura
Sin sentido ni conciencia alguna.
Al final del pecado
El beso de los amantes en la despedida
Con una copa copulativa de sol y sombra
No importando el ausente
Solamente nosotros con un beso infiel
En el último minuto de la tarde.

3 comentarios:
Amigo una belleza hecha poesía, en tu pluma todo se vuelve mágico, mi admirado amigo y poeta, felicitaciones
beatriz
Gracias por enviarnos esta publicación sigan publicando.
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