
Toma mi cuerpo, madre, te lo entrego
Ensangrentado como me lo diste;
Sólo que a ti va ahora mudo y ciego,
Menos lloroso, sí, pero más triste.
Gracias, madre; fue hermoso, tuvo suerte,
El mejor vino y el amor más loco
Gozó en la lucha pero poco a poco
Lo echó el asco en los brazos de la muerte.
Dale un gran beso de perdón; no llores,
No vayas a llorar; agradecida
Pronto lo estrechará la madre Tierra.
¡Tú y ella, mis dos madres, mis amores!
¡Alégrate: la vida, la gran vida
Comienza en toda tumba que se cierra!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada