
Atravesé tu puerta sin puerta,
la derribaste para allanarme el camino,
me pusiste una alfombra roja
que me llevara hasta el centro de tu destino.
Me vestí de sol de verano
en tu crudo invierno,
y viajé hasta los confines de tu alma
para regalarte calor de brujo enamorado.
Al principio se me olvidó hasta tu nombre
de tanto mensajear tu horizonte,
y le enviaste telepatía a los gorriones
que me lo trinaron en código morse.
Gozamos el misterio de las manos
con suaves caricias en nuestras pieles,
mojadas por el agua de espumas y baños
que traspasaron todos los umbrales
de nuestros vicios más inconfesables.
Hoy por fin estamos muy vivos,
porque soñamos despiertos
imaginamos pensamientos,
somos cómplices que nos reflejamos
en un mismo espejo.
Eras mi cenicienta, ahora mi luna llena,
te hice princesa de una noche,
perdiste tu zapato cuando corriendo huiste
al sonar las doce,
hoy eres mi reina luna por siempre,
mi bruja eternamente.
la derribaste para allanarme el camino,
me pusiste una alfombra roja
que me llevara hasta el centro de tu destino.
Me vestí de sol de verano
en tu crudo invierno,
y viajé hasta los confines de tu alma
para regalarte calor de brujo enamorado.
Al principio se me olvidó hasta tu nombre
de tanto mensajear tu horizonte,
y le enviaste telepatía a los gorriones
que me lo trinaron en código morse.
Gozamos el misterio de las manos
con suaves caricias en nuestras pieles,
mojadas por el agua de espumas y baños
que traspasaron todos los umbrales
de nuestros vicios más inconfesables.
Hoy por fin estamos muy vivos,
porque soñamos despiertos
imaginamos pensamientos,
somos cómplices que nos reflejamos
en un mismo espejo.
Eras mi cenicienta, ahora mi luna llena,
te hice princesa de una noche,
perdiste tu zapato cuando corriendo huiste
al sonar las doce,
hoy eres mi reina luna por siempre,
mi bruja eternamente.

1 comentarios:
Precioso. No hay que decir más.
Sonia.
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