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Carta de despedida - Gabriel García Márquez

7 de mayo de 2010



Si por un momento Dios se olvidará de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más. Entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía cuando los demás hablan y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, una canción de Serrat sería la serenata. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos...

Dios mío si yo tuviera un trozo de vida... no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero que la quiero. Convencería a cada hombre o mujer de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuan equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... he aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy es la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos momentos que te veo, diría te quiero y no asumiría tontamente que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesites, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles lo siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuánto te importan.

17 comentarios:

*************************** MEMORABILIA GGM dijo...

Te iba a decir algo sobre tu entrada de arriba, pero vi tu blog tan bonito que mejor que te lo diga otro.

Anónimo dijo...

Tiempos volátiles

La muerte anunciada de Gabriel García Márquez

En mayo de 1999 empezó a circular por correo electrónico un poema apócrifo, La marioneta, atribuido a Gabriel García Márquez. En una breve introducción, el texto indicaba que el Nobel lo había enviado a sus amigos a mediados de mayo, al enterarse "de que su grave enfermedad ha recrudecido".

Aunque La marioneta podría ser atractivo para ciertos lectores, su calidad literaria es la de un amateur y no la de un premio Nobel. En tono de despedida especula amargamente sobre las cosas que su autor haría si Dios olvidara que es una marioneta de trapo y "le regalara un trozo de vida". Este hipotético autor declara que no diría todo lo que piensa, pero en definitiva pensaría todo lo que fuera a decir, y luego desarrolla una serie de versos con paradojas sencillas como esa y frases hechas alusivas a la nostalgia y a la esperanza de ser cada vez más humanos. Haciendo honor a su título, el "poema" termina sospechosamente así: "Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, / pero realmente de mucho no habrán de servir, / porque cuando me guarden dentro de esa maleta, / infelizmente me estaré muriendo". Todo un subproducto de la literatura de autoayuda.

Cuando La marioneta empezó a circular en Internet, García Márquez sufría un constante cansancio. El 24 de junio de 1999 fue recluido en una clínica en Bogotá por un supuesto síndrome de agotamiento general. El 13 de septiembre, médicos de Los Ángeles le diagnosticaron cáncer linfático. Se puso en tratamiento de inmediato y semanas después se anunciaba que su condición había mejorado ostensiblemente.

Cuando se lee el texto, inevitablemente se recuerda el archiconocido poema Instantes, que se atribuye a Borges pero que fue realmente escrito por Nadine Stein o por el caricaturista estadounidense Don Herold, como informa el investigador Iván Almeida en un minucioso estudio sobre el tema.

La marioneta tuvo un relativo éxito en 1999. Aún hay quienes lo envían a sus relacionados creyendo ingenuamente que es "el último poema de García Márquez", ignorando que éste jamás ha publicado poema alguno (de hecho, si alguna vez escribió poesía, la mantiene en secreto). Esto es a lo que se llama en los medios electrónicos un hoax, una falsa información que es distribuida masivamente como verdadera.

¿Cómo pudo La marioneta anunciar los problemas de salud de García Márquez antes del diagnóstico? Es probable que algún íntimo del Nobel hubiera divulgado la especie basado en especulaciones y que por esa vía se haya corrido la voz hasta llegar a oídos de quien creó el hoax.

A finales de mayo de aquel año García Márquez leyó el poema en la edición electrónica de un diario peruano. Ya el hoax tenía vida propia y de poco sirvieron sus aclaraciones. "Lo que me puede matar es que alguien crea que escribí una cosa tan cursi", declaró a la prensa el 31 de mayo.

Es evidente que, en plena masificación comunicacional, es poco lo que las nuevas generaciones leen de los grandes autores. Por ello se explica que tanta gente crea que Instantes es de Borges y La marioneta de García Márquez.

Ahora bien, ¿quién es el verdadero autor de La marioneta? Según el investigador Raúl Trejo Delabre, fue escrito por el ventrílocuo mexicano Johnny Welch, como parte del show de su marioneta "El Mofles". Esto explicaría por qué su autor declara, al final, que "al ser metido en su maleta, infelizmente se estará muriendo".

Anónimo dijo...

Pues esto lo leí también en este site:
http://www.museumofhoaxes.com/marquez.html, así que parece haber un enorme mal entendido, sin embargo, me parece muy hermoso el contenido.

Angeles dijo...

Marquez sin duda es un gran autor, me parecio muy hermoso el contenido las palabras de Marquez mueven el corazon, el sentir y definitivamente cambien el pensamiento de todos.
Expresa lo que es la vida, nos llenamos de perjuicios y malos pensamientos teniendo una mala perspectiva hacia la vida y eso hace mucho daño.

Anónimo dijo...

que importa quien lo escribió, que importa quien escribe....si el verdadero deleite esta en lo que nos hace sentido y sentir?......

Anónimo dijo...

Que pena que no haya sido el, pero sin duda alguna hay que agradecer a quien lo haya escrito y reconocer su talento!!!

Anónimo dijo...

Lo que lamento mucho es que el literato Gabriel García Márquez haya dicho que es algo cursi, pues cuando yo lo leí en un archivo que tenía es su computadora mi amado hermano (QEPD)luego de su muerte hace ya diez años, me gustó mucho y me seguirá gustando.

Anónimo dijo...

Lo cual no quita que tengas un gusto de mierda no?

Anónimo dijo...

Para gustos, colores y sabores.....a mi el poema me parece precioso y es una reflexión de la vida.....si era una marioneta....pues todos somos marionetas en este mundo...

Anónimo dijo...

Me enviaron hace pocos días el poema, y me espantó. Creí que era de García Márquez y pensé que estaba chocheando. Ese texto se parece a cualquier artículo de revista barata, y no precisamente de cultura. Se entiende mejor al saber que se supone que es una marioneta la que habla. Me alegra que García Márquez no sea el autor. Coincido en que es cursi. Es una falta de respeto habérselo atribuido. Con respecto al gusto... creo que siendo la gente tan influenciable, si le dicen que lo escribió un premio Nobel de literatura, automáticamente les gusta. No hay nada nuevo allí. Y si hubiese sido la carta de alguien que se está muriendo, suena a arrepentimiento por no haber vivido de la mejor manera, por no haber expresado sus sentimientos en su momento...y no creo que un gran hombre como García Márquez, llegue a anunciar al mundo entero que está arrepentido por la forma en que vivió. Y a los que les gustó, mis condolencias.

Anónimo dijo...

Algunos son más marionetas que otros.

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo con Anónimo del 16 de noviembre.

Anónimo dijo...

Hay gente que no reconoce lo marionetas que son, pero es verdad, a veces somos tan marionetas que no damos un abrazo a tiempo, una frase de perdón , de decir lo siento, porque creen que son cursis pero cuanto alivio ´se darían a sí mismos y a los q le rodean si se despojan de si mismos y asi lo hicieran , excelente para mi el poema

Anónimo dijo...

El poema es sencillo pero tiene un mensaje fuerte y te guste o no para nosotros la gente sencilla qué se dedica a trabajar toda la vida no tenemos tiempo cómo Gabriel García Márquez a expresarnos y vivir la vida. Este poema es para nosotros la gente sencilla qué si querer dejamos pasar la vida porqué no nos queda tiempo de vivir, y por eso nos arrepentimos. Este poema nos hace pensar qué sea cómo sea estamos a tiempo de vivir.

Anónimo dijo...

Me gusto el poema no importa quien lo alla esctrito es muy profundo

Anónimo dijo...

Anónimo ese contenido es ermoso apenas lo ley pero es increible

Anónimo dijo...

Cuando lo leí, pensé que realmente Gabo estaba agonizando cuando lo estaba escribiendo!. Literariamente es bastante pobre y "cliché", sumamente cliché.
No significa que no tenga contenido filosófico y hasta espiritual... Hay frases bonitas que te ponen a pensar, pero, es más claro que el agua, ese escrito no puede ser del nobel.

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