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El hombre sin sombra - El Brujo de Letziaga

31 de diciembre de 2009


Era un hombre que salir de día no quería,
decían que del sol de verano rehuía,
habitual era en días de neblina y lluvia
verle por parques y ruas caminar,
y lloviendo por la solitaria playa pasear.
De rostro pálido era, pues el sol núnca veía
!!!Y que mirada de fuego tenía!!!.

Hombre de costumbres metódicas
pues era de salir todos los días,
pero de noche habitualmente lo hacía
evitando la luz de las farolas que había.
El anochecer era su hora buena
donde siempre oscuramente se le veía.
!!!Y que mirada de fuego tenía!!!.

Este hombre era amigo de la noche,
la gente sin techo, prostitutas y marginadas
eran su fiel y agradable compañía
que a esas horas dueñas de la calle se hacían,
hasta de la luna y las estrellas se escondía
y su desconfianza a todos sorprendía.
!!!Y que mirada de fuego tenía!!!.

Una buena noche enamoró a una bella mujer
que de la vida nocturna hacia suya también,
pero de la vida diurna esta mujer
a su amor con agrado quiso corresponder,
a su casa un día le invito al hombre a comer
más éste, de eso nada quiso saber.
!!!Y que mirada de fuego tenía!!!.

La mujer le interrogó sorprendida:
¿por qué no aceptas mi bonita invitación?
Y el hombre en tono inconsolable
su intimo secreto reveló, a su intempestivo amor:
y fue que tuvo la mala sombra
de haber nacido sin sombra.
!!!Y que mirada de fuego tenía!!!.

Tras arduos esfuerzos de su amor
convencerle a su pesar consiguió
y ya no le importó brillar en días rasos de sol,
pues cuentan que siempre le acompaña
la sombra alegre y enamorada de su amor
haciendo bueno su cobijo para ambos dos,
y de este modo su mirada de fuego, así se apagó.

Una canción triste - Enrique Bunbury

30 de diciembre de 2009

Una canción triste para los momentos bajos,
para sentirte acompañado cuando sientes vencido,
una canción triste para cuando estás solo,
cuando no sabes el modo de salir adelante.

Has tenido el mundo a tus pies,
el aroma de la gloria es buena compañía,
pero poco duradera, lo que sube baja,
y si permanece intacta,
pierdes las llaves de la mansión, alguien ocupo tu salón,
y se acuesta con tu mujer,
lo peor es que disfruta más que en tu luna de miel,
se bañan en tu piscina, se comen tu comida
y tiran el piano blanco por el balcón.

Una canción triste para los momentos bajos,
para sentirte acompañado cuando te sientes vencido.
Una canción triste para cuando estás solo,
cuando no sabes el modo de salir adelante.

Una canción triste para los momentos bajos,
para sentirte acompañado cuando te sientes vencido.
Una canción triste para cuando estás solo,
cuando no sabes el modo de salir adelante.

Has tenido la furia consentida, la que sin duda merecías,
los chicos se arrodillaban al verte pasar, como un profeta,
o un mesías, tú pronosticabas lo que iba a suceder.
Un fallo lo tiene cualquiera, cualquiera menos tú.
Tenías el touch, y el don especial, tocado por la mano de Dios,
¿qué es lo que pasó?, ¿quién se ofendió?

Una canción triste para los momentos bajos,
para sentirte acompañado cuando te sientes vencido.
Una canción triste para cuando estás solo,
cuando no sabes el modo de salir adelante.

Recibe estas rosas - Ernesto Cardenal

29 de diciembre de 2009



Recibe estas rosas
costarricenses,

Myriam, con estos
versos de amor

mis versos te recordarán
que los rostros

de las rosas se
se parecen al tuyo

las rosas
te recordarán
que hay que cortar
el amor,

Y que tu rostro
pasará como
Grecia y Roma

Cuando no haya
más amor
ni rosas de Costa Rica

Recordarás, Myriam,
esta triste canción.

Ilusiones pasajeras - Inma Benedito Muñoz

28 de diciembre de 2009


¿Sabes que hace tiempo que no le dices a nadie te quiero?
¿Qué se te ha olvidado cómo era sonreír?
¿Sabes que últimamente te pueden los miedos?
¿Crees que por olvidarlo todo te vas a dejar de mentir?
¿Cuándo fue la última vez que reíste de verdad?
¿Ni siquiera te acuerdas de eso?
¿Sabes que hace tiempo que se te olvidó lo que era soñar?
Ya no hay ilusiones para ti, las perdiste todas.
¿Recuerdas que te encantaba viajar?
Pero eso ya se fue ¿no? Se evaporó con la lluvia un día gris.
¿De verdad tienes alegría por vivir?
¿Qué ilusiones te quedan?
Si sólo tienes Ilusiones pasajeras.

Feliz Navidad - El Brujo de Letziaga

26 de diciembre de 2009


Quiero brindar por el amor
y por las alegrías,
por las pequeñas cosas
que nos alegran nuestras vidas,
por la familia de www.conplumaypapel.com,
por la gente humilde y sencilla,
por el Niño Jesús, San José y la Virgen María.
Quiero bailar de alegría,
que el mundo sonría,
toda la felicidad en este día
los abuelos, las abuelas,
los nietos y nietas,
cantar todos juntos una canción
de adoración a Jesús y su Madre María.
En Noche Buena, en Noche Vieja
con toda la familia cenar,
campanadas, uvas, villancicos
todos con alegría celebrar.
El día de Reyes, regalos de felicidad
para mi y todos los demás.
Ángeles con panderetas repicando,
al nacimiento contemplando,
villancicos al Niño del Amor cantando,
fiestas entrañables de Paz y Amor
y yo a todos ustedes deseando
que pasen unas felices fiestas de navidad.

Molchibó - Miguel Angel Moreno

24 de diciembre de 2009



[Pasen, entren y pónganse cómodos,
que la cena va a comenzar.]
Bebidas
De beber tenemos tenemos dos haches,
humildad y honradez.
Entrantes
De entrantes le sugerimos un surtido de
bondad, amistad, compasión y ternura.
Plato Principal
De plato principal tenemos
la mejor selección,
amor, esperanza, caridad, humanidad,
respeto y una sonrisa contagiosa.
Postres
De postre siento decirles que sólo
me queda un poco de dolor
para que no sufra una indigestión.

[Pero para que se vayan contentos
y vuelvan a mi morada
les dejo esta bolsa llena de poesía,
fuerza, tesón, abrazos y solidaridad]

Ojalá vuelvan cada día y no sólo
por Navidad.


Volver a enamorarse - Lucía Marty

23 de diciembre de 2009


La música nos arrullo suavemente.

Tu cuerpo pegado al mío.

Tus dedos enredados en mi pelo.

Música de ayer, nos llevo al romance.

Sensaciones compartidas, besos, caricias y goce.

Tu olor a hombre en celo.

Mi piel oliendo a rosas.

Abrazados, la noche nos encontró.

Un Te Amo dicho entre susurros, un beso eterno.

La luna entraba por la ventana, roja de pasión.

Como estábamos tú y yo.

Nada interrumpió este amor.

Nada se escuchaba sólo la música

y nuestra respiración, agitada por la pasión.

Juntos y abrazados al sueño nos entregamos.

Amor mi dulce amor.

Ilusiones nuevas en nuestro corazón.

Tantos años de soledad, tanto dolor.

Hoy llegan a su fin, nos hemos vuelto a enamorar.

Resurrección - Amparo Osorio

22 de diciembre de 2009


Caminaré de nuevo.
Levantaré las ruinas de mi casa
y las ruinas de mi corazón.
Me vestiré de alas y de soles
de presencias amadas.
Hallaré en otros labios
aguas para mi sed
y en otros ojos
prolongaré caminos.

Yo signada de viento
desafiando conjuros...
ceñiré nuevamente mi relámpago.

De un acto de odio - Tiquicia Vargas

21 de diciembre de 2009


"Vino el tiempo en que su acto de odio
se transformó en un acto de amor"
Entre sus brazos
con violencia y crueldad
perdí mi virginidad.

Mi sangre y mis lágrimas
se agolpaban contra el piso.

No hubo un cálido te quiero
ni caricias enternecidas para mí,
solo una posesión bárbara y dolorosa.

Mis alas rotas ya no podían sostenerme,
su acto de odio cambió mi vida,
y su recuerdo me lastimaba.

Y vino el tiempo en que su semilla
se convirtió en fruto dentro de mi vientre.

Ahora me daba una razón para luchar,
con manos pequeñas y gestos adormilados
se prendió en mí una nueva razón para amar.

Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre - Elena Medel

20 de diciembre de 2009


Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre.

Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las

paredes de mi dormitorio, por el suelo del patio del colegio,

por el pasillo de la casa más antigua. Para recordad mi origen

cada vez que yo viva.

En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de cristal,

aunque ella duerme lejos:

sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie su

nombre escrito.

Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme amorosamente

con su parábola descalza;

vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos tiritando

de suerte,

y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de bienvenida

a un hogar diferente.

Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que me ciño

como hija primogénita de Dinamarca.

Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo retozan

de acrílico las palmas de mis manos, sangrará mi lengua

a disposición de mis muertos.

Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien quiera

escucharlo, y escribiré que bendigo este medio corazón en huelga

mío, pues no olvido:

nací para llorar la muerte de otros.

Me atrevo a soñar contigo - Sara A. Pradera

19 de diciembre de 2009


Una cabaña en el sur,
el fuego de una chimenea,
el ardor de dos cuerpos que aman,
mas allá de los límites de la
conciencia.
Eres lava que invade mi sangre,
ansiedad que corroe mi alma,
inquietud por las noches en mi
carne,
esperanza de dormir en tu cama.
Me atrevo a soñar contigo
que somos dueños de un mundo
mágico.
Diría que hasta nos acariciamos.
A pesar de la triste distancia
que separa nuestros cuerpos
deseados.
¡Que bueno encontrarte ahora!
Cuando sentí la pasión extinguida.
Si sólo al escuchar tu cálida voz
me siento de calor invadida.
El día que pueda tocarte,
ese día abrazaré la luna.
Escribiré el poema mas bello
agradeciendo mi buena fortuna.
Que dichosa me siento al tenerte
aunque sea por pocos instantes.
Durante ese tiempo te siento tan
mío,
que me duele si debo dejarte.

Un ciego - Jorge Luis Borges

18 de diciembre de 2009


No sé cuál es la cara que me mira
cuando miro la cara del espejo;
No sé qué anciano acecha en su reflejo
con silenciosa y ya cansada ira.

Lento en mi sombra, con la mano exploro
mis invisibles rasgos. Un destello
me alcanza. He vislumbrado tu cabello
que es de ceniza o es aún de oro.

Repito que he perdido solamente
la vana superficie de las cosas.
El consuelo es de Milton y es valiente,

pero pienso en las letras y en las rosas.
Pienso que si pudiera ver mi cara
sabría quién soy en esta tarde rara.

Pasodoble - La Revolución

17 de diciembre de 2009



Dime por qué me desprecias este plato de comida,
dime por qué me vomitas el fantasma de tus huesos,
dime por qué veo a mi niña tan extraña y tan perdida,
que no encuentra la salida del circo de los complejos,
otro cuerpo, otras manos, otras piernas, otro pelo,
otra talla más pequeña pa que explote el corazón.
tiene 14 años y se alimenta del aire,
y es más vieja que su madre, la madre que la parió
princesa, se me muere mi princesa,
de apretarse la cintura,
rebuscando la hermosura,
de la hembra más perfecta,
en sueños, ella se imagina en sueños,
paseando su cadera y no ve la pasarela, que la lleva pal cementerio,
ayer mismo entré en su cuarto, ella estaba sentá,
vi la sombra de sus años y me puse a llorar,
se retocaba los labios y se pintaba un lunar,
en su cara moribunda,
vida mía, le supliqué vida mía,
es muy tarde hay que dormir,
deja ya de sufrir, buenas noches princesita,
ay no me apagues la luz, espejito dime tú
quién es la más bonita, di quién es la más bonita.

Cruel - Rosamarie Schossig

15 de diciembre de 2009



De vez en cuando

aguijoneo las cicatrices en mí.
Voy su memoria hurgando…

¿Serán heridas cerradas en fin?


Testo la resistencia de los miedos,
luchando con las pesadillas
y futuras tragedias enredo…
Por adelanto sufro en vigilia.

Vuelvo a buscar viejos vicios,
Si están mismo extintos...veo.
¿Y aquella propensión al sacrificio?

Todos mis lados chuecos tanteo.

Miro mis retratos antiguos…

Quiero saber si duelen todavía.

Revolviendo los baúles sigo.

Recorro la infinita alma mía.

De vez en cuando...
Conmigo misma soy cruel...
Voy explorando, devastando
deseos ocultos, lamo mi hiel.

Y delante del espejo…

Encaro lo imperdonable en mí...
Para sentir el sabor amargo, viejo,
de ser yo misma; de ser así.

Deseo - Miguel A. Moreno

14 de diciembre de 2009


Ahí viene el deseo,
mostrando su figura,
arde la noche.

La promesa al árbol sagrado del amor - El Brujo de Letziaga

13 de diciembre de 2009


Era yo muy niño todavía cuando mi padre al cual le gustaba mucho contarme relatos, me explicó mientras le observaba como tantas otras veces con ojos ojipláticos, que el abuelo tenía por costumbre el 24 de junio de cada año coincidente con el comienzo del solsticio de verano, ascender a la cima para él sagrada del monte que sobresalía por su altitud sobre todas las demás cimas que circundaban mi pueblo. Mi padre nunca supo el motivo exacto de porqué el abuelo consideraba a ese monte con un rictus especial y sagrado.

Este día tan especial era el día mas largo del año, el día de San Juan, y mi abuelo creía que la Naturaleza y sus deidades celebraban una fiesta y era el día apropiado para dar las gracias por las cosechas y pedir por la fecundidad de la tierra, así como por la fecundidad de los hombres. Era además el día donde se comenzaba el almacenaje de alimentos para pasar el otoño e invierno.

Tras escuchar el relato a mi padre, yo con mi inocencia de niño le dije como a modo de premonición futura que cuando tenga la edad suficiente yo haría lo mismo que el abuelo y todos los 24 de junio de cada año, día de San Juan y comienzo del solsticio de verano ascendería a ese monte que para el abuelo era sagrado como una forma de homenajearle y de recordarle.

Así fue, a la temprana edad de 14 años cogí una mochila donde introduje un mendrugo de pan, un embutido, una navaja que mi abuelo en su día me regalo y que yo guardaba como un tesoro divino y me acerque hasta el pie de la gran montaña sagrada dispuesto con muchos ánimos para iniciar mi primera aventura personal.

La montaña era una mole inmensa con muchos árboles que llegaban justo hasta el mismo casco de la cima. Comencé la dura y difícil ascensión por un camino pedregoso, zigzagueante entre curvas que recorrían incansables formaciones boscosas de robles y hayas, atravesando túneles vegetales, ya que en muchos tramos del camino las ramas de los árboles se extendían por encima del mismo dando lugar a un extraordinario vergel de ramificaciones y hojas que impedían ver la luz del cielo.

Era toda la subida hacia la cima de una belleza inenarrable, y empecé a notar que mi corazón palpitaba con celeridad debido a que la pendiente por la que caminaba no era como se dice vulgarmente "cosa chupada". Los olores y la belleza del enclave compensaban mi esfuerzo, la verdad que era imposible que me quedará impasible ante el regalo que resultaba para la vista el entorno en el que me hallaba.

Al cabo ya de un buen rato, mas o menos cuando llevaba ya recorrido tres cuartas partes del trayecto hacia la cima, divisé un manantial donde manaba agua abundante. Me acerqué al paso que mi cansado organismo me lo permitía, y una vez allí tras beber un buen trago de agua fresca, pude comprobar que el sitio tenía un aura especial, misterioso y enigmático; notaba sensaciones extrañas, trascendentales que me invadían.

El enclave disponía de una mesa y un banco de madera que circundaba toda la extensión de la misma, así como de un asador con leña seca tapada dentro de una entrada de la roca contigua al manantial; pero mis ojos de niño curioso de 14 años se dirigieron sorprendidos hacia un árbol imperial, enorme, que reinaba con su exuberancia sobre todos los demás que hasta ese momento habían sido compañeros de viaje en mi dificultosa ascensión camino de la cima. ¡!!Que árbol!!! exclame con gran admiración. No había visto nunca nada parecido, quede perplejo, obnubilado ante tanta grandiosidad y majestuosidad de masa arbórea.

Decidí entonces hacer un pequeño fuego e introduje un palo de madera atravesando un embutido (chorizo) que llevaba en la mochila y lo puse cerca del fuego para que se fuera asando. Una vez asado lo prepare en bocadillo y me senté sobre la mesa de madera allí ubicada y que hacía una bella sintonía con el entorno colocando los pies encima del banco y mientras degustaba el excelente manjar que me sabia a gloria celestial acompañado con un vaso metálico lleno de agua mineral que disponían en la fuente del manantial, me quede admirando el hermoso árbol que ante mis ojos se elevaba magnánimo hacia el cielo azul y desprendía una sensación de energía espiritual que cambió mi estado de ánimo logrando que yo contactara con el poder de la naturaleza, al mismo tiempo que escuchaba a los pájaros como cantaban revoloteando entre sus ramas. El inmenso árbol exhibía además un tronco de gran circunferencia y sus robustas ramas, y ramajes con sus hojas daban al lugar una sombra que se agradecía.

Observé detalladamente como el tronco del árbol tenía grabados multitud de corazones con sus respectivas flechas que los atravesaban y con los nombres de los que allí, sobre ese árbol, se prometieron y juraron amor eterno sellando sus promesas en la corteza del agradecido árbol. Mi sorpresa fue morrocotuda cuando vislumbre en la parte superior del tronco un hermoso corazón con dos nombres grabados que se correspondían con los apelativos de mis abuelos.

Me quede pensativo y meditabundo a mi corta edad de 14 años haciendo una reflexión al respecto y me prometí a mi mismo y al árbol que tenía enfrente admirándolo por su fortaleza y belleza, que cuando tenga novia yo también grabaría sobre la corteza del tronco un corazón con el nombre mío y de la chica que quisiera compartir conmigo mis días en esta vida terrenal, del mismo modo que lo hizo mi abuelo ya fallecido.

Esa promesa mía ante el árbol; los corazones grabados con el nombre de mis abuelos; los demás corazones registrados en la corteza; además de la majestuosidad y la belleza del árbol hicieron que yo le apodara como el Árbol Sagrado del Amor. Además jure ante él que nunca faltare a la cita, todos los 24 de junio de cada año allí me presentare y estaré cumpliendo mi promesa en el monte sagrado ante el árbol del amor, el día de San Juan al igual que mi abuelo así lo hizo durante toda su vida.

Estuve tanto tiempo absorto contemplándolo ensimismado, escuchando el trino de los pájaros que hacían del árbol su nido, que se me hizo tarde, por lo que decidí realizar el descenso sin haber llegado a la cima, bajé raudo y contento por la alegría de los descubrimientos realizados y deseando contárselo a mis padres. Mi padre al conocer lo que yo le narraba, se quedo pensativo y empezó a intuir y comprender las razones de porque el abuelo todos los años visitaba esa cima; yo, había encontrado la clave y la llave del secreto tan bien guardado por mi abuelo.

En los años siguientes fui cumpliendo mi promesa y seguí visitando el árbol del amor todos los 24 de junio, y allí me quedaba horas y horas, largo rato aturdido y pasmado ante tanta fortaleza arbórea, tras prepararme previamente el bocadillo de rigor, asado en un fuego que preparaba en el merendero. Como aún no tenía novia, no podía grabar un corazón, y le decía al árbol que lo sentía, que disculpara, pero que no encontraba a la mujer de mis sueños, mi princesa azul encantada.

El caso es que con veinte años cumplidos llego de nuevo el 24 de junio, y volví a visitar el árbol del amor, muy triste por estar un año más sin novia, y por tanto otro año que no grabaría un corazón en la corteza con la misma navaja que mi abuelo me regalo. Realice las mismas actividades, la verdad es que todos los años hacía lo mismo, pero este año ocurrió algo extraordinario, de repente oí un ruido minúsculo como de una rama rota por una pisada producida detrás mío que me despertó del aturdimiento que tenía en la contemplación del árbol y volviendo mi cabeza hacia atrás pude ver una chica de pelo rubio, con ojos azules color de mar, unos pómulos que le sobresalían, unos labios rojos grandes y carnosos y un exuberante cuerpo de mujer; tendría mi edad aproximadamente. La invite a compartir amablemente el bocadillo que yo degustaba y lo acepto con una bella sonrisa de complicidad, no hablaba, solamente asentía con la cabeza a los comentarios que la interpelaba amigablemente por mi parte; pero si me contesto hablando cuando la pregunte su nombre, AGERKARI, me dijo que se llamaba. Estuvimos allí un rato largo, la enseñe los corazones grabados en la corteza, el corazón grabado de mis abuelos, la hice ver la inmensidad del árbol, el bello entorno que nos rodeaba, el aura de misterio que envolvía el lugar etc...hasta que nos despedimos, ya que yo empecé el descenso y ella dijo que se quedaba allí, quise entenderla que esperando a otra persona.

Fueron pasando los días y no conseguía quitar de mi cabeza a la joven, era una dulce obsesión, me pasaba los días y las horas con su imagen en mi cabeza e incluso en ocasiones hasta el sueño perdía. Ese año subí muchas veces a visitar el árbol del amor pensando y deseando que a lo mejor me encontraba de nuevo con ELLA, pero esta vez no la dejaría marcharse sin quedar mas días para conocernos mejor. No hubo suerte, fui tantas veces al hermoso lugar de nuestro encuentro, tantas veces en el mismo año, pero ella nunca estaba, y mi obsesión por ella aumentaba al ser imposible de nuevo verla, necesitaba volver a reunirme, hablar, reírnos, compartir.....

Por fin llego de nuevo el 24 de junio y ese día me levante con una corazonada, pensé que si yo le había producido a AGERKARI el año anterior algún tipo de sentimiento especial de atracción como el que ella produjo en mí, seguro que iría a la cita no acordada, pero si intuida telepáticamente.

Realicé la ruta y llegue de nuevo otro año más hasta el lugar donde se ubicaba el árbol del amor, allí no había nadie y me quede nuevamente compungido y triste, y cuando fui a por mi mochila para marcharme del bello enclave, al levantar la cabeza apareció ELLA, esplendorosa, sonriente, con su belleza innata y esta vez si me habló, diciéndome !!hola ¿qué tal?!!, la conteste que bien, que la había echado mucho de menos, que pensaba en ella todos los días.... y empezamos a hablar largo tiempo. Quede sorprendido cuando ELLA me dijo que había sentido los mismos sentimientos durante este año transcurrido sin vernos y allí mismo delante del Árbol del Amor sellamos nuestro pacto de amor eterno grabando un corazón justo debajo del grabado por mi abuelo en su día con el nombre de AGERKARI y el mío y la fecha del mutuo encantamiento amoroso. Utilicé para sellar el corazón en el árbol del amor, la navaja que mi abuelo me regalo y que posiblemente él mismo la manipulo cuando grabo el corazón con el nombre suyo y el de mi abuela.

En el momento en que mi amor eterno le prometí a ELLA, ocurrió algo sobrenatural, extraordinario, espectacular, ya que todos los pájaros y aves del bosque como atendiendo al unísono una llamada misteriosa de algún ente sobrenatural se posaron en las ramas y follaje del árbol sagrado del amor acompañando al celebre acto con sus trinos e incluso unas aves que llevaban rosas en sus picos las dejaron a estas caer, y yo las recogí cuidadosamente e hice un ramo precioso que a Agerkari la regale en señal de amor. Incluso algunos animales terrestres del bosque como liebres, ciervos, y otros fueron testigos de tan espectacular ceremonia con beso incluido ante el árbol sagrado del amor.

Posteriormente todos los 24 de junio de cada año, como también lo hacía mi abuelo, acudía a visitar al Árbol Sagrado del Amor para cumplir la promesa que allí le realice en su día cuando tenía 14 años.

Este último año decidí invitar a mi hijo más pequeño tras cumplir los 14 años para que me acompañase, sin decirle el verdadero motivo de mi curiosa sugerencia para ascender el que para mí era ya un monte sagrado. Mi hijo muy contento acepto la proposición que le realice, ya que sabía que me hacía mucha ilusión y conocía que todos los 24 de junio iba yo a ese lugar al igual que mi abuelo lo hacía antiguamente. Una vez llegados al mágico enclave montañoso, junto al árbol conoció de primera mano el motivo y la razón del secreto de mi abuelo y mío, quedando alegremente sorprendido y maravillado del relato que le hice, así como del lugar y su entorno maravilloso, del manantial y sobretodo del árbol del amor y su belleza majestuosa que a modo de rey del bosque regia sobre todo ser viviente a su alrededor y donde anidaban y trinaban los pájaros que felices vivían en el lugar. Tras dejar que la sorpresa inicial de mi hijo se iría apagando y tras comer el bocadillo de chorizo casero que tan cuidadosamente asamos, le dije a mi hijo que el día que Dios decida que abandone este mundo, me incineren y mis cenizas sean esparcidas alrededor del tronco del árbol sagrado del amor. Así lo haré aita, no se preocupe, me contesto.

Posteriormente iniciamos el descenso de la montaña para regresar a casa y durante el camino mi hijo se dirigió a mí contándome que:
¿Sabes aita? Le he prometido al árbol sagrado del amor que el año próximo te acompañare, iré contigo, y además le he dicho que no dejaré ningún 24 de junio de visitarle. ¿Tu crees aita que yo algún día también dibujaré un corazón en el árbol del amor? ¿Encontrare un amor eterno aita? ¿Sellare un pacto con alguna chica junto al árbol? Yo no le respondí a ninguna de sus preguntas, le conteste con una sonrisa mirándole a los ojos, y mi hijo me respondió devolviéndome otra sonrisa de complicidad........porque sabia que el árbol sagrado del amor dispondría.........

Si no os hubiera mirado - Juan Boscán


Si no os hubiera mirado,
no penara,
pero tampoco os mirara.

Veros harto mal ha sido,
mas no veros peor fuera;
no quedara tan perdido,
pero mucho más perdiera.
¿Qué viera aquél que no os viera?
¿Cuál quedara,
señora, si no os mirara?

Ojos verdes - Salvador Díaz Mirón

11 de diciembre de 2009


Ojos que nunca me veis,
por recelo o por decoro,
ojos de esmeralda y oro,
fuerza es que me contempléis;
quiero que me consoléis
hermosos ojos que adoro;
¡estoy triste y os imploro
puesta en tierra la rodilla!
¡Piedad para el que se humilla,
ojos de esmeralda y oro!

Ojos en que reverbera
la estrella crepuscular,
ojos verdes como el mar,
como el mar por la ribera,
ojos de lumbre hechicera
que ignoráis lo que es llorar,
¡glorificad mi penar!
¡No me desoléis así!
¡Tened compasión de mí!
¡Ojos verdes como el mar!

Ojos cuyo amor anhelo
porque alegra cuanto alcanza,
ojos color de esperanza,
con lejanías de cielo:
ojos que a través del velo
radian bienaventuranza,
mi alma a vosotros se lanza
en alas de la embriaguez,
miradme una sola vez,
ojos color de esperanza.

Cese ya vuestro desvío,
ojos que me dais congojas;
ojos con aspecto de hojas
empapadas de rocío.
Húmedo esplendor de río
que por esquivo me enojas.
Luz que la del sol sonrojas
y cuyos toques son besos,
derrámate en mí por esos
ojos con aspecto de hojas.

El árbol perdió... - Neko

10 de diciembre de 2009


El árbol perdió sus hojas,
los pichones, ya no anidan más.
Inmutable, bajo la lluvia helada,
sus ramas siguen ahí.

Esta vez - Pastora Soler y Manuel Carrasco

9 de diciembre de 2009



Aquí estoy, intentando levantarme una vez más
Aquí estoy, convenciéndome que tiene que acabar
Aquí estoy, quien te dijo que vinieras,
A engañarme, otra vez con tus promesas,
Aquí estoy cansada de esperar,
Ese cambio que nunca llegó
Aquí estoy dispuesta a continuar
Con mi vida pero sin tu amor
Sin tu amor…

Esta vez me libraré de tus mentiras y me iré
Con mis razones convencidas,
Esta vez voy a luchar, por todo lo que callé
Esta vez quiero ser yo, quien me cambie de una vez
Esta vez….

Es mejor así, si tan siquiera encuentro el modo pá que resistir
Es mejor así, nos dio la espalda para siempre, el porvenir
Es mejor así, sin la angustia por regalo
Sin la espera, de que nos salve algún milagro
Es mejor pasar la página, que ayer escribíamos tú y yo
Es mejor olvidarme de ti, porque sé que quedarme es peor
Es peor…

Esta vez me librare de tus mentiras y me iré
Con mis razones convencidas,
Esta vez voy a luchar, por todo lo que callé
Esta vez quiero ser yo, quien me cambie de una vez
Esta vez….

Esta vez me librare de tus mentiras y me iré
Con mis razones convencidas,
Esta vez voy a luchar, por todo lo que callé
Esta vez quiero ser yo, quien me cambie de una vez
Es mejor así, es mejor así…

Qué hago yo - Ha Ash

8 de diciembre de 2009

Entraste como un rayo de luz

Como un aire encantador

Liberaste con tu hechizo

A mi recluso corazón


Tu dulzura corrió por mis venas

Creí en tu intención

No pensé que fuese un engaño

Ni una mentira tu amor


Me dices que te está llamando

Te vas sin un adiós

Sé muy bien que harás en sus brazos

Dime que hago yo


Qué hago con mis labios

Si me ruegan tus besos

Qué hago con mis manos

Cuando suplican tu regreso

Qué hago con mis noches

Qué hago con mis días

Qué hago con tu esencia

que se aferra a la mía

Dime que hago yo


Hablamos sólo cuando puedes

Te abrazo al esconder

Qué no haría para tenerte

A mi lado al amanecer


Mis amigos dicen que te olvide

Que antes de ti no era igual

Antes de ti mi vida no tenia sentido

Antes de ti no sabía amar


Qué hago con mis labios

Si me ruegan tus besos

Qué hago con mis manos

Cuando suplican tu regreso

Qué hago con mis noches

Qué hago con mis días

Qué hago con tu esencia

que se aferra a la mía

Dime qué hago yo


Qué hago con mis labios

Si me ruegan tus besos

Qué hago con mis manos

Cuando suplican tu regreso

Qué hago con mis noches

Qué hago con mis días

Qué hago con tu esencia

que se aferra a la mía

Dime qué hago yo

Qué hago yo

Love Story - Diana Bellesi

7 de diciembre de 2009



Estábamos
tomando mate en su rancho
bajo un mediodía de oro
en las riberas, San Pedro
era y ella
doña Aurorita López
Iban y venían tramos
de vida con el amargo
Los vecinos,
la miseria, el que está
en el río come, dijo,
Dios y Evita y qué ojos tiene
m'hijita
hasta que el relato ancló
en su hombre escuchando manso
mientras hacía el estofado
Supe ser
buenamoza dijo y aquí
amarró su barco un hijo
del gringo Ford. Me propuso
matrimonio
Consulté a mi padre y él
que sabía yo esperaba
al que hoy es mi marido
sirviendo
de soldado allá en el sur,
me miró de frente y dijo:
"Sepa usted y para siempre,
el corazón es una achura
que no se vende"

Deixis en fantasma - Ángel González

6 de diciembre de 2009


Aquello.
No eso.
Ni
—mucho menos— esto.

Aquello.

Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.

Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.

¡Adiós Soledad! - Manuel M. Teles

5 de diciembre de 2009


Soledad tu no eres triste
triste es quien te tolera.

Anda vete Soledad
anda vete de mi vera.

No quiero que estés conmigo
no eres buena compañera.

No quiero verte jamás
lárgate ya sin espera.

Piérdete ya de este mundo
un hoyo negro te espera.

Cuando estés metida ahí
enciende una gran hoguera.

Y quémate completita
como quema la madera.

Cuando se mezcla la brisa
con el fuego en la pradera.

Que no quede ni ceniza
de Soledad traicionera.

Perdonad que yo desee
tu fin en la quemadera.

Pero te lo he dicho ya...
Eres mala compañera.


Jajá..., si logras sobrevivir
al final que te deseo

Te mandaré yo a dormir
en los brazos de Morfeo

Para que nunca despiertes
y así mas nunca te veo.


Jejé... !!Adiós soledad¡¡ a ver como le haces para sobrevivir a esto.

Lejanía - Miguel A. Moreno

4 de diciembre de 2009


Allá tan lejos
tan pasado
tan presente,
quizás nuestro futuro.

¡Oh líquido amor
que se escapa de mis manos
por las grietas que dejamos
en nuestras palabras!.

Allá tan cerca
tan presente
tan pasado,
quizás nuestro futuro.

Sordo el viento
que no me oye, que no me lleva
hacia ti, que no me eleva.
Miradas soñadoras.

Allá tan pasado
tan cerca
tan lejos,
quizás nuestro futuro.

Sol obediente
que me quema,
cenizas en aguas serenas
Miradas mellizas.

Allá tan lejos
tan cerca
tan pasado,
quizás sin futuro.

Pirata - Rafael Alberti


Pirata de mar y cielo,
si no fui ya, lo seré.

Si no robé la aurora de los mares,
si no la robé,
ya la robaré.

Pirata de cielo y mar,
sobre un cazatorpederos,
con seis fuertes marineros,
alternos, de tres en tres.

Si no robé la aurora de los cielos,
si no la robé,
ya la robaré.

A el pianista - Lucía Marty

3 de diciembre de 2009



El vino deja en mi garganta su áspero sabor.
Él al piano me lleva a quien sabe dónde.
Su figura delgada, sus ojos cerrados, ejecutando la melodía.
Esa melodía que hace que recuerde cuanto amor hay en mi corazón.

Sí, estoy ahí sentada mirando y apreciando,
Cada uno de sus movimientos, me dejo embelesar,
Dejo que él me seduzca con cada acorde.
No hay nadie a mí alrededor.

Aunque está lleno de gente.
Sí, mucha gente que aplaude, lo vivan y disfrutan
La música que él en su piano toca.
Su figura se recorta muy sutilmente.

Cierro mis ojos para poder ver lo que me transmiten
Sus canciones y las de otros.
Noche de amigos, vino y música…
Plena de gozo…
Gracias a él…

Eres tú - El Brujo de Letziaga

2 de diciembre de 2009


Eres tú cómo luz de abril
que me libera el alma,
y en mayo igual que flor de lis
tu aroma y olor me calma.
En verano ayudas a salir el sol
que enciende tu candela
para despertarme con tu calor.
Y en otoño los atardeceres
que tiñen de rojo el cielo,
son los que me ofrecen tus favores;
cuando me cantas tus bellas canciones,
cuando me recitas tus poesías,
ó cuando me amas dándome tú candidez,
eres entonces cantora, poeta y amante a la vez.
En invierno eres cielo cuando me quieres dar,
más de lo que me puedes ó pudieras dar.
Eres la inventora de nuestro amor
cuando buscas el sonido de mi voz
vibrando de emoción
con los latidos de tu corazón.
Todas esas cosas, principio y final,
amor eterno, eternidad, eso eres tú.......

El amor es una soldadura... - Luis Rosales

1 de diciembre de 2009



Si vives enamorado,
no tardarás en saber
que un amor puede doler
cierto, mentido y soñado.

Y quizás
ninguno estará de más.

 

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