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Géneros literarios - Ana Prieto y Cecilia Salinas

31 de julio de 2009


Prosa, poesía y teatro son los tres grandes caminos formales que un autor puede elegir para escribir. Algunos autores han experimentado con todos ellos, otros se han dedicado a uno solo.

En esta nota nos volcaremos sobre todo a la prosa, y les daremos herramientas para que puedan reconocer a los generos literarios que pueden englobarse en dos grandes grupos: fantasía y realidad.

Primero lo primero

Cualquier obra, sea del género que sea, debe ser coherente consigo misma, o coherente en su incoherencia (como es el caso del absurdo). Nunca pensaremos que es estúpido que exista vida en Plutón, si el autor nos ha convencido de ello. Una de las mayores cualidades que se pueden tener a la hora de narrar es la verosimilitud, esto es, la capacidad que tiene un escritor de hacernos creer lo que sea. Para esto se vale de elementos de la cotidianeidad, y juega con sus posibilidades para crear una historia.

La literatura realista

Se reconoce porque toda la trama y sus personajes están dentro de las coordenadas de la realidad. Sus hechos son lógicos, generalmente cronológicos, se rigen por la causa y el efecto y sus personajes son asimilables a la vida de cualquier persona. Esto es así porque una de las características principales de los libros realistas es el trabajo puntilloso sobre la psicología de sus personajes y la descripción de su entorno.

En un principio estas obras se volcaron a la narración de hazañas de los grandes hombres de la nobleza (el caso del Cantar del Mio Cid, en la Edad Media), pero poco a poco se llega a otra noción del hombre, presentándolo en una dimensión más humana, con sus conflictos internos y sus dudas. Hamlet, de Shakespeare es un ejemplo de esta transición.

Ya más cercano a nuestro siglo, en la vorágine cultural europea, el realismo literario sienta sus bases definitivas de la mano de Madame Bovary, personaje paradigmático del conflicto del hombre común. Fue Gustave Flaubert (1821-1880) el autor de esta magistral obra.

El ruso Fedor Dostoievski (1821-1881), contemporáneo del anterior, también es uno de los más grandes autores de este género, siendo una de sus obras más importantes Crimen y Castigo.

Dentro del realismo surgieron varias corrientes literarias específicas. Es el caso del existencialismo francés, cuyos mayores exponentes fueron Albert Camus (1913-1960) y Jean Paul Sartre (1905-1980). Las obras existencialistas parten de la negación de todo lo que esté más allá de la experiencia humana. También podemos mencionar el grotesco, que exacerba los conflictos del hombre, y la sátira, que constituye una crítica dirigida a los poderes y sistemas de la sociedad.

Otra manifestación de la literatura realista es la narración policial, que tiene una estructura propia. Su precursor fue el norteamericano Edgar Allan Poe (1809-1849). Con su cuento Los asesinatos de la calle Morgue inspiró a figuras célebres como el argentino Jorge Luis Borges, e inauguró el género por el que entraría el detective Sherlock Homes, la pluma de Agatha Christie, y Gilbert K. Chesterton, cuyas obras contienen elementos que participan de lo fantástico.

El género fantástico

Surge del entrecruzamiento de lo cotidiano con lo extraño. Rompe con la causa-efecto del realismo, y lleva al lector a vacilar con respecto a la idea que tiene de la realidad. Lo extraño puede tomar diversas formas: puede introducirse imprevisiblemente en la realidad y hacerla tambalear; la realidad misma puede ser extraña, o en algún caso extremo, ésta es anterior o paralela a la que conocemos.

La irrupción

El personaje de las historias en las que lo extraño irrumpe, es por lo general un ser común y corriente, lúcido y escéptico, que poco a poco ve tambalearse el mundo a su alrededor. Puede ser víctima de apariciones, de alucinaciones, de vampiros, o de cualquier tipo de acontecimiento sobrenatural . Aquí se inscribe el género terrorífico, muy explotado por Poe tanto en su prosa como en su poesía, poblada de espectros de mujeres amadas, de bestias presagiosas y de espíritus atormentados por la cercanía de la muerte. Así como Poe fue el precursor de la literatura policial, lo fue también de la terrorífica. No existe autor de este género que no lo haya tomado como punto de partida.

Es el caso del norteamericano H. P. Lovecraft (1890-1937), quien inventó lo que la crítica llamó horror cósmico. Allí el miedo se encarna, no ya en espíritus o seres terrenales, sino en entidades venidas del espacio. Varios autores se le unieron, creando los famosos Mitos de Cthulhu. Como Poe, Lovecraft no fue reconocido en vida.

Este tipo de historias encuentran su mejor expresión en las narraciones cortas (cuento y novela corta), ya que logran un efecto más inmediato y puntual. También es habitual que sean escritas en primera persona, lo que las dota de gran fuerza, pues es la víctima quien nos habla y nos cuenta, desesperada, su relato.

Otra rama de lo terrorífico dentro de los géneros literarios, que ha llegado a convertirse en un género en sí mismo, es el vampirismo. El trasfondo de estas narraciones es la lucha interminable entre el bien y el mal, pero con un ingrediente más: el deseo y la tentación del bien por ser parte de ese mal. Porque los vampiros encarnan la utopía de la inmortalidad, y si bien muchos de ellos odian ese maligno don, los mortales llegan a desearlo, abierta o secretamente. Las obras que inmortalizaron a los vampiros y que constituyeron el disparador de una enorme producción literaria y más tarde cinematográfica, fueron Drácula (1897) del Bram Stoker, y Carmilla (1872), de Joseph Sheridan Le Fanu. Los vampiros contemporáneos más famosos son los que han salido de la inteligente pluma de la norteamericana Anne Rice. Sus crónicas vampíricas, que incluyen Entrevista con el vampiro, Lestat el vampiro, La reina de los condenados y El ladrón de cuerpos, nos presentan a seres bellos, atormentados, solitarios, con una increíble capacidad de amar y odiar al mismo tiempo.

La ciencia ficción

Es el caso en que toda la realidad es extraña. Habitualmente estas historias tienen lugar en el futuro, y nacieron por el auge de las tecnologías y la era espacial. Uno de sus mayores cultores es Ray Bradbury. En sus narraciones, los personajes han tenido que abandonar la Tierra por diversas razones, y deben buscar el modo de subsistir en otros planetas. En esta línea podemos mencionar sus obras Crónicas marcianas y Las doradas manzanas del sol. Más tarde este autor se volcaría al género policial (La muerte es un asunto solitario, etc.)

Arthur C. Clarke se caracteriza por su combinación de imaginación con rigor científico. Es autor de 2001 Odisea en el espacio, que fue llevada al cine por Stanley Kubrick, y de El fin de la infancia, que lleva a un punto extremo e insospechado la vacilación propia de lo fantástico.

Pero existen tres grandes obras paradigmáticas de este género, no sólo por el excelente uso de los recursos de la ciencia ficción, sino porque contienen un trasfondo político muy pesimista y palpable. Nos referimos a Farenheit 451, del mencionado Bradbury, a 1984 de George Orwell, y Un mundo feliz, de Aldous Huxley. En los tres libros el mundo se ha vuelto una suerte de prisión autoritaria, mecanizada, en la que no existe posibilidad de escape.

El mundo paralelo

El genial J.R.R. Tolkien (1892-1973) fue el creador de la mitología más compleja y completa del siglo XX, que llegó a su máxima expresión en El señor de los anillos, y su precursor, El Hobbit. La cabeza de Tolkien es increíble. Inventó un mundo completo, con su historia, su flora y su fauna, sus razas y sus lenguas.

Tomó elementos de la mitología griega y romana, de los cuentos maravillosos y el folklore europeos, de lenguas antiguas y modernas, y lo conjugó todo creando el universo maravilloso que inspiraría posteriormente a las famosas sagas norteamericanas de Dungeons & Dragons y los juegos de rol.

Al leer a Tolkien y a sus seguidores, no se experimenta vacilación alguna con respecto a la realidad de este mundo, sino que somos transportados a otro mundo, completamente diferente, con sus códigos y leyes propias, pero que siguen respondiendo a motivos humanos como bien y mal, lucha y conformidad, poder y sumisión.

La convivencia

Nos referimos al realismo mágico cuyo mayor exponente es el colombiano Gabriel García Márquez con su célebre obra Cien años de soledad. Este autor abrió, para toda la tradición literaria, el camino para conocer el espíritu latinoamericano. Elementos aparentemente disímiles conviven felizmente en un universo en donde todo es posible. Nociones tan convencionales como el tiempo, la familia, las costumbres, la muerte, se invierten y se enrarecen hasta el punto en que es natural que uno de los personajes vaya al encuentro de la muerte volando en una sábana.

De algún modo, Márquez, con una sabia y peculiar mirada literaria, conjugó las costumbres y la magia de las creencias del trópico latinoamericano, ubicándolas como sustento de la realidad.

Otros cultores de este género son Alejo Carpentier, Isabel Allende y Laura Esquivel.

Un caso aparte: Julio Cortázar

Este autor argentino supo aunar todos los elementos que hemos mencionado hasta ahora. Tanto es así, que resulta difícil encasillarlo en algún género específico. Sus obras circulan por el realismo, lo fantástico, lo mágico y lo terrorífico, pues para él todo esto convive con las acciones humanas. En su novela Rayuela le plantea un juego al lector, que puede elegir leerlo de diversas formas, enfrentándose a la realidad en forma dislocada y sin un orden establecido.

Y para terminar con los géneros literarios: el absurdo

Es la expresión extrema del divorcio entre causas y consecuencias. Las obras de este género siempre terminan mal, tienen un trasfondo trágico que perseguirá incansablemente a sus personajes. Las intenciones de mejorar, de relacionarse afectivamente o de cambiar de alguna forma lo adverso, se ven truncadas por el hecho poderoso y fatal de la maldad y la incomprensión del otro, que se ve como característica fundamental de los seres humanos.

Como ejemplos de esta tendencia, en la que las obras de teatro ofrecen la mejor vía de expresión, podemos citar: Esperando a Godot de Samuel Beckett, La cantante calva de Eugene Ionesco, Enrique VIII de Luigi Pirandello, y también la obra de Albert Camus El malentendido.

Ana Prieto
Cecilia Salinas

El castillo - Duque de Rivas

30 de julio de 2009


Inútil montón de piedras,
De años y hazañas sepulcro,
Que viandantes y pastores
Miran de noche con susto,

Cuando en tus almenas rotas
Grita el cárabo nocturno,
Y recuerda las consejas
Que de ti repite el vulgo.

Escombros que han perdonado,
Para escarmiento del mundo,
La guadaña de los siglos,
El rayo del cielo justo;

Esqueleto de un gigante,
Peso de un collado inculto,
Cadáver de un delincuente
De quien fué el tiempo verdugo;

Nido de aves de rapiña,
Y de reptiles inmundos
Vivar, y en que eres lo mismo
De lo que eres ha cien lustros;

Pregonero que publicas
Elocuente, aunque tan mudo,
Que siempre han sido los hombres
miseria, opresión, orgullo;

De Montiel viejo castillo.
Montón de piedras y musgo,
Donde en vez de centinelas
Gritan los siniestros buhos,

¡Cuán distinto te contemp1o
De lo que estabas robusto,
La noche aquella que fuiste
Del rey Don Pedro refugio!

* * *

Era una noche de Marzo,
De un Marzo invernal y crudo,
En que con negras tinieblas
Se viste el orbe de luto.

El castillo, cuya torre
Del homenaje el obscuro
Cielo taladraba altiva,
Formaba de un monte el bulto.

Sobre su almenada frente,
Por el espacio confuso,
Pesadas nubes rodaban
Del huracán al impulso.

Del huracán, que silbando
Azotaba el recio muro
Con espesa lluvia a veces,
Y con granizo menudo;

Y a veces rasgando el toldo
De nubarrones adustos,
Dos o tres rojas estrellas,
Ojos del cielo sañudos,

Descubría amenazantes
Sobre el edificio rudo
Y sobre el vecino campo,
Del cielo entrambos insulto.

Circundaban el castillo,
Como cercan a un difunto
Las amarillas candelas,
Fogatas de triste anuncio,

Pues eran del enemigo
Vencedor, y que sañudo
El asalto preparaba
Codicioso y furibundo

* * *

De la triste fortaleza
No aspecto de menos susto
El interior presentaba,
Último amparo y so

De un ejército vencido,
Desalentado, confuso;
De hambre y sed atormentado,
Y de despecho convulso.

En medio del patio ardía
Una gran lumbrada, a cuyo
Resplandor de infierno, en torno
Varios extáticos grupos

Apiñados se veían,
En lo interno de los muros
Altas sombras proyectando
De fantásticos dibujos.

Gente era del rey Don Pedro,
Y se mostraban los unos
De hierro y sayos vestidos,
Los otros medio desnudos.

Allí de horrendas heridas,
Dando tristes ayes, muchos
La sangre se restañaban
Con lienzos rotos y sucios.

Otros cantaban a un lado
Mil cánticos disolutos,
Y fanfarronas blasfemias
Lanzaba. su labio inmundo.

Allá de una res asada
Las restos fríos y crudos
Se disputaban feroces,
Esgrimiendo el hierro agudo.

Aquí contaban agüeros
Y desastrosos anuncios,
Que escuchaban los cobardes
Pasmados, y taciturnos.

Ni los nobles caballeros
Hallan respeto ninguno,
Ni el orden y disciplina
Restablecen sus conjuros.

Nadie los portillos guarda,
Nadie vigila en los muros.
Todo es peligro y desorden,
Todo confusión y susto.

Los relinchos de caballos,
Los ayes de moribundos,
Las carcajadas, las voces
Las blasfemias, los insultos,

El crujido de las armas,
Los varios trajes, los duros
Rostros formaban un todo
Tan horrendo y tan confuso,

Alumbrado por las llamas,
O escondido por el humo,
Que asemejaba una, escena
Del infierno y no del mundo.

* * *

El rey Don Pedro, entre tanto,
Separado de los suyos,
En una segura cuadra
Se entregó al sueño profundo.

Mientras en una alta torre,
Despreciando los impulsos
Del huracán y la lluvia,
De lealtad noble trasunto,

Men Rodríguez de Sanabria
No separaba ni un punto,
Del lado donde sus tiendas
La francesa gente puso,

Los ojos y el pensamiento,
Ansiando, anhelante y mudo,
Ver la señal concertada,
Astro de benigno influjo.

Norte que de sus esfuerzos
Pueda dirigir el rumbo,
Por donde su Rey consiga
De salud puerto seguro.

El pingüino - Luis I. Rodríguez

29 de julio de 2009


Oh pingüino,
el viajero dinámico,
luchador incansable en las extensas travesías
cual figura religiosa, con mirada serena
en la búsqueda de la paz y la tranquilidad.

Oh pingüino,
un caminante solitario,
inocente y alegre personaje de la mar,
de andar cauteloso e inquieto disfraz
en el trasegar camino del amor.

Oh pingüino,
el travieso niño vestido de negro,
camisa blanca y corbatín de moda,
aleteas al destino en celeste vaivén
en el risueño caminar de vida.

Oh pingüino,
inocente pasajero del profundo mar,
vestido de negro y copo de nieve,
cuya mirada magnetiza en el quehacer
del cauteloso pescador sombrío.

Oh pingüino,
el pájaro juguetón de mar,
con sus ondulaciones brilla al vaivén
en el azul oceánico dadivoso
de inocencia al caminar.

Oh pingüino,
con sus movimientos invitas al paseo
del pensamiento en el frío amanecer,
fortalecido por la soberbia mirada
del peregrino religioso en la mar.

Hombre con violín - Carmen Conde Abellán

28 de julio de 2009


Esos hombres del violín llevan su voz en el brazo
como la vena firme de una canción muchacha.
Van celándola dulces, con los ojos cerrados,
todos brasa y suspiro del ensueño que llueve
diminuto rocío de aprisionadas flores
en los cuerpos fragrantes de sus violines músicos,
aun con hojas y aromas del encendido bosque.

Un violín es la voz de una fuente con viento
a la que brizan ásperos y dulcísimos soplos.
Lo sabe quien lo pulsa, y flotan sus cabellos
como yerba que sube por el tronco de un árbol,
mientras la mano empuja hacia el cielo las cuerdas
y la otra recorre con el arco un zodíaco.

En rubio; huele a nardo en la noche con luna,
y de jazmines siembra la abandonada tarde.
Tan delgado y ligero como fueron las ninfas,
sinuoso y con algas, como verde sirena.
Es la voz que prefiere la Primavera fría.
Y al Otoño le cuenta que se fueron las aves.
Los cipreses la exhalan. El calor de los vuelos
en los violines junta con las plumas los nidos.

Ayer - Syd B.

27 de julio de 2009


Quise abrazarla
Y su frío me azotó sin cuidado
Poniendo en duda todos mis proyectos

Sus palabras se autodedicaban al viento
Alejándose de mí
R i e n d o

No lo soporto

Tampoco espero que la verdad escape de su boca
Nada seria más falso Nada seria más tierno
Y tengo miedo

Quizá carezco de sentido
Del tacto requerido

Para entender

Ni lo más oculto de su afecto
Y no me culpo

Porque mi lógica se deshizo con el tiempo

Por el tiempo

Y mis dudas

El diario de Eduardo - Tiquicia Vargas

25 de julio de 2009

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Sobre la mesa permanecía el diario a simple vista de todos, nadie se atrevía a tocarlo desde que Eduardo lo dejará con la súbita advertencia; es que acaso la amenaza se cumpliría, ¿quién sabe?.

Desde aquel día ninguno había vuelto a mirar a Eduardo, ya no se acercaba a la casa o al trabajo, ya no visitaba a Ana y tampoco trasnochaba con los amigos, había desaparecido.

Con el diario quedó también el recuerdo de esa personalidad arrolladora, fuerte e imponente que lo destacaba; era un hombre más bien bajo, con la mirada profunda y de rala cabellera ya cubierta totalmente por las canas.

La amenaza seguía en pie aún cuando él ya no estaba allí para hacerla cumplir; como un centinela un reloj cucú le contaba el tiempo a las paredes, a la cama, a las cortinas desteñidas que cubrían las dos ventanas apenas cerradas. La amenaza era lo único que quedaba como guardián de sus últimas palabras; por fin alguien se atrevió, abriendo el diario descubrió el secreto que tan celosamente guardaba: poemas, sonetos y rimas cortadas con pequeños dibujos sin color eran el tesoro que el custodio velaba. Aquel hombre extremadamente machista, recogía en sus páginas verduscas dulces trinos para el alma.

Soneto I - Eduardo Moga

24 de julio de 2009




A Juan Luis Calbarro


Regresas como un pájaro de sueño,
como un fruto caído del tiempo. Hablas
desde el fin de las cosas, despoblada
de labios, grávida de labios, sexo

en el caz del teléfono, deshielo
de besos que habitaron mi garganta.
¿Por qué no permaneces en el ámbar
del silencio? ¿Por qué no sigues siendo

fuego ausente, clamor de nada, oro
muerto, oquedad donde brotó mi nombre?
De alas y oscuridad es tu retorno,

de sombras que respiran. Y yo, insomne
aún de ti, abrasado, oigo tus ojos,
tus cenizas pidiendo que te toque.

Enigma - Concepción De Estevarena

23 de julio de 2009


Con todos los rumores que, mezclados,
suben a lo infinito,
ha querido formar el hombre, ansioso,
de libertad el sacrosanto himno.
Notas, murmullos, huracanes, risas,
palabras y suspiros,
nada es bastante; el himno deseado
siempre incompleto resonó en mi oído.
Mientras me lleve por el mar del mundo
la nave del martirio,
no espero ya escucharlo; falta un eco
universal, espléndido y divino.
Tal vez la eternidad es solamente
quien guarda ese sonido,
y el velo de la muerte cubre el arpa
donde resuena el suspirado himno.

Entrevista - Jaime Quezada

22 de julio de 2009


Jaime Quezada (1942) es poeta, ensayista y presidente de la Fundación Premio Nobel Gabriela Mistral. Estudioso e investigador de la literatura chilena, en especial acerca de la vida y la obra de Gabriela Mistral. Sus más recientes libros sobre nuestra autora son Gabriela Mistral: Pensando a Chile y Gabriela Mistral: Nuestra América.

-¿Cómo definiría el verso de la poesía mistraliana? Porque algunos lo plantean como "sencillo y decantado".
-De buenas a primeras diríamos que es una poesía cuyo verso resulta como nuevo o como no visto y que asombra y maravilla por su lengua cotidiana. Esa lengua cotidiana es la que tipifica y da personalísimo carácter a la poesía mistraliana que va de la ternura al sacudón del alma, de lo sanguíneo y legendario a lo mágico, alucinado y cósmico. Es como un rodado de piedra de cordillera. Aparentemente áspero y desafiante ese verso, pero de una profunda valoración de los sentimientos espirituales y humanos en sus sencilleces y expresiones verbales. Es decir, una poesía viva siempre.

-La mezcla de religiosidad e indigenismo es base de una fuente poética en ella. ¿Cree usted que esa base se ha transmitido a los jóvenes poetas de hoy?
-Tanto la poesía como la prosa de nuestra Mistral conlleva permanentemente el tema de lo religioso y de lo indigenista, amén de otras vertientes fundamentales (lo geográfico, lo social, lo americanista) que la nutren. Digamos que lo religioso, en su sentido de vida y de ritualidad, está en su escritura y en su gesto de quien quiso ser siempre la mujer fuerte de la Biblia. Desde Desolación a Lagar, la poesía mistraliana tiene, sin duda, ese regusto bíblico de la expresión y del tema: una búsqueda o camino de perfección. Agréguese a ello su fervor indigenista o las netas indianidades que tanto le importaron, y que otorgan a su obra el fundamento de lo racial y primitivo con toda su riqueza rescatadora de nuestros pueblos primeros. "Carne de Mitla ser mi casta", dirá ella misma en un verso, haciendo referencia a su acercamiento a lo racial e indigenista de lo americano.
Una poesía que tiene estos antecedentes no puede ser desconocida por las generaciones nuevas de hoy. Los jóvenes, y por fortuna, empiezan a leer a una Gabriela Mistral que no conocían cabalmente, entrando con deslumbramiento en su obra, que hasta hace poco no pasaba de una poesía pueril o casi escolar e incluso "pasada de moda". Se vienen dando cuenta, sin embargo, de que esa poderosa obra y sus esenciales temas tienen una presencia y una vigencia renovadora que necesariamente deben conocer mejor para sus propios tratamientos poéticos.

-¿Se ha definido el origen del seudónimo "Gabriela Mistral"? Porque es claro que se hace visible en 1914 con el resultado de los Juegos Florales.
-Es cierto. A partir de 1914, con ocasión de los Juegos Florales de Santiago, el seudónimo de nuestra autora se incorpora a la literatura chilena y universal. Además de dar premio literario, medalla de oro y flor natural, ese célebre certamen dará también, y definitivamente, nombre a Gabriela Mistral, dejando atrás su Lucila Godoy Alcayaga. Con ese patronímico Mistral, la poeta chilena honraba al poeta provenzal Federico Mistral, cuya obra Mireya se había leído con fervor: "¡Poema de Mistral, olor a surco abierto / que huele en las mañanas, yo te aspiré embriagada", dirá ella en su poema "Mis Libros". Pero ese Mistral es nombre también de un viento, elemento de la naturaleza que tanto importaba a Lucila Godoy, haciéndolo suyo por una fuerza de eufonía y de espiritualidad que sentía en dicha palabra y en dicho viento. De manera que razones literarias y naturaleza se juntan y unen espiritual y humanamente aquí en la rebúsqueda de un seudónimo célebre. Ella misma se preguntará con los años después: "¿Qué si tuve otro nombre? Sí, yo tuve dos: el que me dieron de veras (Lucila Godoy) y el que me di de mañosa (Gabriela Mistral). Y el nuevo me mató el viejo".

-Mistral construye su vida profesional en la ruralidad de Chile. ¿Qué parte de esa experiencia se fortalece con su vida en el extranjero?
-Decir "vida profesional" resulta un marco demasiado rígido o metodológico en una mujer como Gabriela Mistral, que desde muy temprano anduvo recorriendo el país en andanzas geográficas y educacionales. Ella, que nos nace en un valle cordillerano llevará consigo, y desde muy temprano, no tanto una "ruralidad" de vida y de obra, sino un apego a la tierra como fuerza tutelar, a la vida campesina (o "campesinería", como dice) y a las gentes habitantes de esa tierra en sus costumbres, en sus vivires y en sus realidades. Ese apego se hará mayor en la "extranjería", de manera especial cuando se recorre todo el continente americano, de pueblo a pueblo y de gente a gente. De ahí le vendrá su notable interés por la realidad viva del continente, no sólo en lo literario y geográfico, sino también en sus cuestiones sociales, agrarias, educacionales y raciales y culturales. Una geografía humana que irá a la par con la otra, su física geografía (más allá de lo rural) que se conoció y se recorrió en una especie de beneplácito en el bien ver, en el bien pensar, en el bien hacer.

-Muchos han analizado la oralidad en la poesía mistraliana. ¿Qué valor posee la dualidad de habla y escritura en los textos finales de ella?
-No hay dualidad alguna, de habla y escritura, en la obra toda de nuestra Mistral. Una de las características de la escritura mistraliana es precisamente ese recate de lo conversacional y dialogante que hay en su obra. No pierde ella nunca esa lengua de oralidad que le viene de sus antepasados y de sus gentes elquinas. De ahí el constante uso de neologismos o palabras arcaicas o decires tan resueltos de gracia e identidad de idioma. Verbos, por ejemplo, como "repechar", "aupar", "voltear" dan expresión y sentido vivísimo a sus versos. Gabriela Mistral se propuso siempre un contar, un narrar, un dialogar con agilidad, con dicha, con frescura y hasta con fascinación, sin perder nunca ese regusto de evidencia oral como lenguaje tan suyo.

-Poema de Chile es un texto marcado por el viaje. ¿Qué otro texto mistraliano manifiesta ese tipo de argumentos?
-Poema de Chile es un hermoso libro que Gabriela Mistral, de alguna manera, fue escribiendo durante gran parte de su vida, de manera especial en sus años muchos de residencia en el extranjero. Es decir, fuera a donde fuera, llevaba a Chile en su memoria y en su escritura. Y el desarrollo mismo del poema es un viaje o recorrido por el país natal a lo ancho y largo del territorio, acompañada de un niño diaguita y de un huemul, que los tres personajes se echan a andar por los rumbos de la tierra chilena. Hay ahí no sólo un acercamiento geográfico y lúdico al suelo natal, sino también un motivar en el chileno una identidad de paisaje y de país evocadora y recreadoramente. Este procedimiento fue también una constante en la escritura de la Mistral, presente incluso en sus poemas de Desolación con los 'Paisajes de la Patagonia', y continuados después en Tala con sus soberbios himnos americanos a la 'Cordillera de los Andes', por ejemplo, al 'Sol del Trópico' o a su hermoso y atrayente 'Recado de Nacimiento para Chile'. Además de otros varios poemas diversos, incluso de su libro Ternura con versos al niño patagón o al indio quechua. Y, en fin, Poema de Chile viene a testimoniar la sorprendente relación que Gabriela Mistral tuvo con lo real y lo genuino, lo humano y lo geográfico, lo criollo y lo autóctono de la tierra chilena.

-¿Cree usted que el destino de Mistral en la realidad actual es parte del clásico "pago de Chile" a su obra?
-En la realidad actual, y por fin, Gabriela Mistral está teniendo el lugar de importancia merecedora que le corresponde como poeta y mujer chilena de tres siglos: nace hacia las décadas finales del siglo XIX, realiza toda su obra en el siglo XX y se proyecta visionariamente a este siglo XXI. Que no sólo escribió una poesía cargada de intensidad y sentido humano, sino, además, que supo decir su pensamiento y su acción en una escritura de acercamiento al prójimo y una enseñanza cotidiana de vida. Una mujer, además, crítica y cuestionadora de un país natal que amó y quiso como nadie ("yo tengo el hábito del chileno viejo de decir lo que pienso", expresaba) y que lo hizo conocer en el mundo a través de su Premio Nobel de Literatura. Más que un llamado 'pago de Chile' (que por desconocimiento e ignorancia e indiferencia le ha venido) se trata hoy de una revaloración y de una toma de conciencia ciudadana que está permitiendo conocerla más y mejor en su pensamiento y en su obra tutelar, sobre todo a ella que buscó siempre la familiaridad y la buena fe. Leerla hoy -y saberla leer- es una tarea de necesario reparo del chileno de nuestro tiempo. Conciencia de país, entonces, hacia una Mistral que deja de sernos, como en su verso, la extranjera, pues siempre será como si llega.

Entrevista realizada por la Unidad de Contenidos de la Biblioteca del Congreso Nacional en abril de 2005.

Fuente: Bcn

El libro de la vida - Luis I. Rodríguez

21 de julio de 2009

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…Y en esa noche de luna llena
y de fulgurantes estrellas
me sumergí en un mundo nuevo,
lleno de mágicos pensamientos...

Mis primeros pasos taciturnos
fueron pequeños cuentos
de héroes y doncellas,
de fantasmas y encantos…

Con el tiempo empecé con el vigor
de sentimientos e ilusiones,
intrigas de amor, desamor
y terror, violencia y estupor…

Y descubrí con razón
que el manantial más poderoso
estaba abierto sobre una mesa,
el libro de la vida…

&

El amor...

El contrato - Ana Pérez Cañamares

20 de julio de 2009

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A todo me he entregado
como si fuera a durar.
Con cada persona
cada casa
cada ciudad
firmé un contrato
escrito sobre la piel.

Para decir adiós
he tenido que arrancarme
las cláusulas
a tiras.
Así ha sido
una y otra vez.
Con cada persona
cada casa
cada ciudad.

La letra pequeña
se esconde ya
entre cicatrices.

Quisiera - Tiquicia Vargas

19 de julio de 2009

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Quisiera ser eternidad

para cobijarte entre mis piernas

Quisiera ser el sol

para abrigarte en el verano

Quisiera ser la noche

para tomarte de las manos

Quisiera ser el frío

para refrescar tus pasos

Y cuando te miro cerca

quisiera ser ausencia

para caminar a tu lado.

Presentación - Los ángeles caídos

18 de julio de 2009



La puerta estaba cerrada,
la suerte junto a Dios Padre,
a su derecha sentada.
Y un Ángel viejo mirando,
y encogiéndose de alas.
Y con su lira cantando,
¡ay, si esto fuera una guitarra!
con la que seguir tocando... gaditana, gaditana.

La más bonita y galana, divina las ganas de estarte besando.
Y con su lira cantando, y encogiéndose de alas.
Y las mía, que de balas, negras se fueron quedando,
aquí me quedo tocando... gaditana, gaditana.
La más bonita y galana, contigo en la tierra y te sigo besando.
San Pedro estaba pescando, la puerta estaba cerrada.
Yo quiero estar en tu reino, tu caravana de gloria,
ser útil en tu gobierno, de tu divina la historia.
Mirar de arriba las nubes, es todo lo que te pido,
y valorar lo que tuve, mientras estuve contigo.

Y ya me senté a la izquierda de los reyes de este mundo apaleao,
y por ser de sangre roja y alas negras, también yo fui condenao.
No voy a sentarme a tu derecha si tu no me das permiso,
pero déjame caer en Cádiz, que es la forma redentora
que yo tengo solamente de volver al Paraíso.

Recuérdame - La quinta estación y Marc Anthony

17 de julio de 2009



Recuérdame cuando duermes y adivino lo que sueñas
Cuando lejos de nuestra cama es a mí en quien piensas.
Recuérdame.

Recuérdame cuando parta y no regrese a nuestra casa
Cuando el frío y la tristeza se funden y te abrazan.
Recuérdame.

Recuérdame cuando mires a los ojos del pasado
Cuando ya no amanezca en tus brazos
Y que seas invisible para mí, para mí.

Recuérdame amándote
Mirándote a los ojos
Atándome a tú vida
Recuérdame amándote
Esperándote tranquila
Sin rencores sin medida
Recuérdame, recuérdame
Que mi alma fue tatuada en tú piel.

Recuérdame cuando sientas que tú alma está inquieta.
Si el deseo y tú amor no me calientan.
Recuérdame

Recuérdame
Cuando mires a los ojos del pasado
Cuando ya no amanezca en tus brazos
Y que seas invisible para mi, para mi.

Recuérdame amándote
Mirándote a los ojos
Atándome a tú vida
Recuérdame amándote
Esperándome tranquila
Sin rencores sin medidas
Recuérdame, recuérdame
Que mi alma está tatuada en tú piel.

Recuérdame amándote
Mirándote a los ojos
Atándome a tú vida
Recuérdame
Recuérdame que mi alma fue tatuada en tú piel.

Hablar de sueños - Luis I. Rodríguez

16 de julio de 2009

Dreams Pictures, Images and Photos

\\\"Si es bueno vivir,

todavía es mejor soñar,

y lo mejor de todo,

despertar\\\".

- Antonio Machado -


Quiero hablar de sueños.

Con el tiempo se perdieron y

gracias a ti, Sabiduría volvieron.

Camino al amor se proyectan pensamientos…


Déjame esbozar y hablar de sueños.

Con el tiempo se esfumaron en rayos

oscuros en el celestial vacío.

Camino a lo etéreo, me pierdo pensando en ti…


¡Un sueño despierta, la aurora!

Estoy angustiado y petrificado,

confiando en vivir la intensa realidad.

Camino al atardecer, sigo soñando despierto…


El solitario enmudece en el horizonte.

El inmenso libro de la vida está abierto y

el lenguaje crea fantasmagóricas imágenes.

Camino del amanecer, surge un pensamiento…


El pensamiento retumba en el laberinto.

El camino pedregoso se torna esquivo y

la angustia se torna en mariposa.

Camino del despertar, camino de la creatividad…

Entrega - Tiquicia Vargas

15 de julio de 2009


Tus manos recorren mi piel,
el calor sofocante en
mis entrañas me estremece.

Tus dedos parecen tizones,
su marca ha quedado palpada
en cada centimetro de mí que recorrieron


Sequedad en mi boca,
escalosfríos en mis piernas, me tiemblan
ya no resisto el temor de abrirme a tu deseo

Mis entrañas se estremecen otra vez
apenas sentí tus manos bajo mi falda,
bajo mi blusa el pecho trata de correr fuera.

Tus manos recorren mi piel,
y el calor sofocante en
mis entrañas me estremece.

Con la piel enrrogecida por tu roce
y la boca reseca por tanto deseo
me entrego, te pertenezco.

Soneto V - Juana Inés de la Cruz

14 de julio de 2009

broken heart Pictures, Images and Photos

Con el dolor de la mortal herida,
de un agravio de amor me lamentaba,
y por ver si la muerte se llegaba,
procuraba que fuese más crecida.

Toda en el mal el alma divertida,
pena por pena su dolor sumaba,
y en cada circunstancia ponderaba
que sobraban mil muertes a una vida.

Y cuando, al golpe de uno y otro tiro,
rendido el corazón daba penoso
señas de dar el último suspiro,

no sé con qué destino prodigioso
volví en mi acuerdo y dije:- ¿Que me admiro?
¿Quién en amor ha sido más dichoso?

Quisiera ser camino - Carlos Casado Cuevas

13 de julio de 2009


Quisiera ser camino inconsciente
que viborea entre cuna y tumba,
ventana abierta al alba,
puerta entornada de ocaso,
quisiera que liberaran
mi cuerpo caliente
en días aciagos,
horas amargas o minutos de triunfo,
abreviados y escasos minutos de gloria,
quisiera ser polvo que pisan las gentes
-señores serios de traje y corbata,
trabajadores de mina con cara tiznada-,
quisiera ser cachaba de fiel avellano
donde se apoyen miles de canas,
quisiera ponerme delante, de escudo,
cuando el peligro acecha al volante,
cuando llegan dardos de embuste
derribando fortalezas sencillas,
quisiera callarme, masticar el silencio
en profundo pozo de aguante,
quisiera cambiar lo que sobra
y añadir aquello que falte.

Chapuza con pautas - Juan José Millas

12 de julio de 2009


La semana pasada hice el siguiente trayecto aéreo experimental: Asturias?Madrid?Almería?Madrid?Asturias. Ninguno de los cuatro vuelos salió en hora. Lo curioso es que a todo el mundo le parecía normal que salieran retrasados. Es más, cuando hay media hora de retraso la gente considera que el avión ha salido en hora.
-Yo ya firmaba -me dijo un señor que viaja mucho-, media hora de retraso en todos los vuelos de mi vida pasada y futura. El año pasado desviajé más de lo que viajé.
-¿Qué es eso de desviajar? -pregunté asombrado.
-Desviajar es salir siempre con retraso, lo sabe todo el mundo.
-¿Y eso es como moverse en el tiempo?
-Más o menos. Hay gente que después de estar tres semanas dando vueltas por ahí en avión regresa a casa tres años más joven por eso, porque ha desviajado una barbaridad.
Cuando me dieron los trayectos Asturias?Madrid?Almería, observé que entre el avión que llegaba de Asturias y el que salía de Madrid hacia Almería había muy poco tiempo (apenas tres cuartos de hora) y se lo dije al empleado.
-¿Usted cree que me dará tiempo a hacer el tránsito?
-Si no hubiera tiempo -respondió-, el ordenador no me permitiría emitir los billetes.
-Pero con independencia de lo que diga el ordenador -respondí-, a usted y a mí el sentido común nos dice que basta un retraso de quince minutos en el vuelo de Asturias?Madrid, que es lo normal, para que no coja el de Madrid?Almería.
El hombre me miró como diciendo que a él no le pagaban por tener sentido común, que para eso ya estaba el ordenador, de modo que abandoné la lógica y cogí los billetes dócilmente. En efecto, el vuelo de Asturias salió con retraso, pero no perdí el enlace gracias a que el de Madrid salió aún más retrasado. Cuando estábamos llegando a Barajas, el comandante tuvo la amabilidad de decirnos las puertas de embarque por la megafonía de la aeronave. Había más gente en mi situación y tenían que haber visto ustedes la angustia con la que recorríamos los pasillos de la terminal para no perder el enlace. Una anciana a la que se le había caído el neceser fue pisoteada sin compasión ninguna varias veces.
-No seamos animales -dije intentando poner orden.
-Es que yo tengo una tarifa mini -gritó uno de los pisoteadores-, sin derecho a cambio ni a devolución. No tengo derecho a nada. Así que no puedo perder mi enlace.
Yo también llevaba una tarifa mini, pero logré sobreponer la ética a la tarifa y eché una mano a la pobre mujer. En casos así, no obstante, una azafata de la compañía podía recoger a pie de avión a los pasajeros en tránsito y llevarlos tranquilamente a su aeronave (digo aeronave, en lugar de avión, porque es un término más culto), aunque quizá no se le haya ocurrido al ordenador.
De todos modos, no perdí el enlace, como digo, gracias al retraso del siguiente vuelo. Cuando todo funciona mal, sería desastroso que algo funcionara bien. Finalmente, la chapuza acaba encontrando unas pautas de comportamiento y si tú eres capaz de acoplarte a esas pautas la vida se hace soportable.
A lo que no parece fácil acostumbrarse es a las reducciones del metro en estas fechas tan señaladas, que diría mi madre. Según las cartas llegadas a la redacción, hay menos vagones y menos cadencia, por decirlo con elegancia. También menos oxígeno, aunque el billete cuesta lo mismo. Seguramente es un ordenador el que toma las decisiones. El ordenador ha visto que estamos en agosto y ha cortado por lo sano, aunque el sentido común nos diga a usted y a mí que conviene cortar por otro sitio. O no cortar. Por lo visto, es más penoso llegar en metro desde Canillejas a Ópera que desde Asturias a Almería. En cualquier caso, el metro tiene una ventaja y es que sus usuarios no están dispuestos a resignarse. El lunes pasado aparecieron en EL PAÍS Madrid tres cartas de otros tantos usuarios cabreados, mientras que los usuarios de los aviones se han resignado a llegar tarde a todas partes.
De otro lado, cada día hay más aviones que regresan al aeropuerto al poco de despegar por algún fallo mecánico. Las incidencias, en el metro, son mucho menores quizá porque se trata de un sector menos desregulado. Y es que la productividad, llevada a sus últimas consecuencias, es muy poco rentable, aunque muy peligrosa. Hagan algo.

Soy - Miguel A. Moreno

11 de julio de 2009


Soy bomba lapa,
Soy lo que dejé de ser,
Soy tu locura.

El nacimiento - Manuel Bellido Milla

10 de julio de 2009



La mañana se estrena
tras el muro encalado
cuando ha sido cruzado
por la voz de sirena.

El sol se mira al espejo
de la dársena plateada
rizando el mar, su morada
con el levante a lo lejos.

Primeros estampidos,
primeras centelladas,
desperezos de gradas
y trabajos resurgidos

Un alma se está forjando
en talleres y explanadas,
centenares de alboradas
y sudores, trabajando

Gallardetes en cubierta,
las cunas aderezando
las imadas acunando
y el alma... ¡Por fin despierta!

Es el día señalado
y si el mar paciente espera,
la marea; desespera.
La botadura ha llegado

Y con ella mil historias
a la mar se han entregado
mil esfuerzos superados
que traer a las memorias.

Ayer, hoy, mañana - Alberto Hernández Güemes

9 de julio de 2009


No duermo. No puedo, no quiero. Por la ventana puedo ver nuestra estrella. Una ambulancia: a veces escuchábamos la misma ambulancia cuando hablábamos por teléfono. ¿Estoy luchando por no dormir? Todo huele a ti, todos los coches son tu coche, todas son tus lunas, todo el tiempo tuyo, todo eres tu.

De nuevo el tiempo lento, tiempo lento. Suspiros, sudor, horas, minutos, segundos, milésimas. El infierno no es buen lugar para ir de vacaciones en verano. Las mismas heridas, los mismos sueños, lo mismo todo, cada día. Saco a pasear la tristeza algunas mañanas y la veo sonreír, pero es sonrisa falsa e hipocresía del alma.

Si olvido, estoy yo solo con mi tiempo que me mata, si pienso soy loco y mis temores y el mañana y el hoy y el sufrimiento...

Ayer, hoy, mañana.

Ayer fue un sueño. Dos días sin comer para no vomitar amargura a borbotones. Apenas bebí, solo un poco. Error. Todo lo lloré al a vuelta. Dándolo todo por un sueño. Un iluso a lomos de la esperanza, montura en llamas que me quema...

Hoy retomo las noches eternas, vuelve la tortura. Ya no tengo nada hasta que te siento. Normalmente te siento a lejos, es lo único que tengo. Con los dientes apretados y los puños de hielo mirando por el balcón esperando...

Mañana será todo perfecto. Tu serás tu, yo seré yo y lo anterior será burla entre cafés de media tarde y sonrisas eternas. Cogeré tu mano y volaremos sin miedo, todos serán tan pequeños a lo lejos...

Desolada - Antonio Moreno

8 de julio de 2009


A la memoria de Juan Grimaldi Villanueva, víctima de una revolución de la cual no conocía ni el significado de la palabra que la define.


Frío día, fría muerte,
negro enero, negra suerte;
corren vientos de guerra,
hambre cruda, gemido inerte

Se oyen voces apagadas,
se oyen cánticos de escarcha,
se oye ruido de armas,
hay una revolución en marcha.

Suenan disparos brutales,
lejanos en la conciencia,
cercanos en la distancia;
forjados en la impaciencia,
por la injusticia, el hambre,
la desidia y la ignorancia.



Arde el fuego que devora
cuerpos lacerados, alma
de un pueblo maltratado;
cenizas de incomprensión,
dolor muerte y destrucción,
negra muerte, negro enero,
cuando se rompió la calma.

Negros cañones de hierro
negro enero, negra muerte,
escudriñan los rincones,
llevan a los inocentes.

Desolada llora, mujer;
mira como se lo llevan.
Desolada, impotente,
se lo llevan a la muerte.

Negros segundos transcurren,
negro enero, negra muerte,
vuelven a oírse disparos,
está decidida la suerte.



Desolada,
no hay consuelo,
desolada, no hay justicia,
solo sangre derramada,
dolor, muerte,
negro enero, negra muerte
negra muerte, desolada.

Se perdió la justicia,
con frenesí fue buscada,
con frenesí fue pedida,
sin remisión fue olvidada.

Negro enero, negra muerte
alma blanca desolada,
alma que abatió el fuerte
dejándola desgajada.

Crimen impune en la aldea,
crimen en la aldea inerte,
sonaron disparos fieros,
mensajeros de la muerte.



Desolada gime al viento,
desolada clama al cielo,
desolada recibe silencio,
desolada, negro enero negra muerte,
no hay consuelo.

Sobre el pueblo desgarrado
descargaron los fusiles,
sobre el pueblo,
desolada, se murió la libertad
sobre el pueblo, negro enero, negra muerte,
negro manto,
que ocultó la verdad.

Pasan los días de negro,
se discute sin cesar;
golpes, golpes,
a los pobres,
a los ricos solo hablar.

Juicio sobre algunos,
condena sobre los más;
unos la cumplen, seguro,
otros se evadirán.

Mentiras sobre verdades,
mentiras y vanidad,
la desolada no puede,
volver a vivir en paz.

Negro enero, negra muerte,
manto negro, guerra y paz;
se aproxima un baño de sangre
que nadie puede parar;
negro enero, negra muerte,
desolada sin cesar.

¿Donde estás, justicia inerme,
que no logras despuntar?
Que por más que te han buscado
no te pudieron encontrar.

Negro enero, negra muerte,
ambos han quedado atrás;
desolados los inermes,
desolados hoy están.



Desolada esa mujer,
que los observó marchar,
que nunca más volvio a ser
mujer libre por volar.

Mujer libre, desolada
que clama al cielo justicia
y llora desconsolada...
negro enero, negra muerte,
negra muerte derramada,
en los albores de un año
con la tragedia ocultada.

Mujer libre, desolada
negro enero, negra muerte,
mujer libre, maltratada,
negros fusiles de hierro,
mujer noble, desolada.

Epílogo - Gabriel Celaya

7 de julio de 2009


Y al fin reina el silencio.
Pues siempre, aún sin quererlo,
guardamos un secreto.

La existencia - Luis I. Rodríguez

6 de julio de 2009


El caminante mira el nublado horizonte,
se cuestiona en su interior…

El silencio escucha pausado,
pareciendo reprochar con indignación la tarea…

El eco interroga en lejanía cristal,
respondiendo a una mirada humana en el espejo…

El viento acompaña al infatigable caminante,
impulsándolo con su vibración
hacia los cimeros riscos de la montaña que tranquilizan…

Una voz misteriosa clama desde el negro abismo,
estupefacto el infatigable luchador grita…

Una mirada al celeste gris
está haciendo perder la razón…

Una luz de Infinitud viviente
emana de lo profundo de su ser…

Una mano tendida y poderosa
busca afanosa auxiliar al ermitaño…

El pensamiento está llegando a ser
el encanto vivencial del paraíso interno…

La existencia…

Alucinación - Sebaz

5 de julio de 2009




Todos los días salgo de mi casa

En la mañana, a primer hora

Cuando el sol recién sale

Camino por las calles de mi niñez

Pero no logro comprender

Los cantos celestiales se abren de entre los cielos

Caen en mis oídos como rayos y espadas penetrantes

Llegando hasta el corazón

Quien atónito no piensa

Son ondas melodiosas hechas por Dios para mí

El sonido de los tambores

Ese golpe, ese sentimiento

Algo que invita

Invita a pasar a los espíritus

Los espíritus de los animales.

Pasodoble - Juguetes

4 de julio de 2009



Mientras el rincón de su regazo lleve armonía,
bellos compendios habrá con los poetas del mal,
mientras la luz de un beso esté encendida,
solo habrá poesía..

Mientras que haya un Dios,
y existan batallas de cabeza y cuerpo
contra alma y corazón,
y mientras se llore sin que el llanto acuda nunca a la pupila,
de nuevo es poesía..

Mientras la luna robe sal para su blanco clarear,
y al alba se quede dormida siempre habrá poesía.
Mientras se ría la mente sin que los labios rían,
mientras el ser humano siga avanzando habrá poesía.
Mientras exista el misterio del hombre y su vida.

Mientras que pinche el dolor con las agujas del amor,
mientras se vea el resplandor de nubes desgarradas por el sol.
Mientras exista la mujer que al hombre hace padre de un bebe,
mientras el naufrago llegue a la orilla y grite y siga con vida
por supuesto siempre habrá poesía..

Esae Mañas - Tiquicia Vargas

2 de julio de 2009

“Cuando los hijos pierden el camino, los padres siempre encuentran un culpable en la calle”.




Llegó a la delegación apenas le dieron la noticia en su casa, a su hijo lo agarraron en plena mejenga en la plaza, rodeado de carajillos y con la ropa empolvada; cuatro agentes lo esposaron, minutos después lo montaron en una patrulla sin más ni más. El agente de seguridad pública que atendió el caso lo hizo pasar a un escritorio e inició la lectura del parte policial que se adjuntó a un expediente bastante extenso: robos, tráfico y proxenetismo eran los delitos más mencionados, a la par de otras contravenciones menores. Cuando se cumplen órdenes no hay tiempo de dar explicaciones, le decía otro policía al padre del detenido, mientras fichaban a su muchacho en la delegación central.
Aquí todos lo llaman “El Vainas”, todos lo conocen de sobra; no es la primera vez que cae preso. Lea señor, los cargos son muy serios, las pruebas recopiladas por los oficiales son muy fuertes y muchas personas lo identificaron; lo mejor que puede hacer por él es buscarle un buen abogado, el fiscal ya pidió la prisión preventiva y el juez no tarda en firmar la orden.
El padre mientras tanto, se hacía nudos diciéndose a sí mismo, toda esta situación es un error, el debió aprender esas cosas en la calle:
__” en la casa no se ven esas mañas”___, repetía en voz alta, tratando de excusarse delante de todos los presentes.
Cuando las explicaciones terminaron y el triste padre iba ya en camino a su casa, el agente notó que de su escritorio faltaban un lapicero, un retrato puesto en un marco de imitación de plata y el menudo que le dejaron como vuelto del café de media mañana. Todo lo que pudo hacer fue exclamar con cierta sorna: ___¡qué bueno que en su casa no tienen esas mañas!__.

La vida es un sueño - Luis I. Rodríguez

1 de julio de 2009


El mundo está lleno de dolor y desesperación.
la justicia es el camino de la igualdad social;
la injusticia castiga al hombre justo,
la cárcel, el cáncer de la sociedad
donde el hombre lucha por sobrevivir
de las penas de la ambición y del poder...

¿Quién escuchará al desdichado?
¿Quién abogará por el ser humano?
Las paredes escuchan el lamento humano.
Las cadenas retumban en el palacio interior.
Alguien acude al llamado filial,
la luz tenue asoma en el portal:
una esperanza, hecha realidad...

Los sueños son ilusiones del caminante.
La fuerza extraña arremete en viva voz.
La ironía manifiesta que al nacer,
causó la muerte maternal:
angustia, tristeza, desespero nocturnal...

La angustia envilece al inocente y
el sol no penetra al tétrico palacio.
Una luz asoma en la muralla:
la libertad estremece
aquellas grisáceas cenizas
del mendigante pensador...

El palacio esconde al verdadero rey.
La multitud batalla la tragedia humana.
El príncipe altivo recobra el derecho
y al paso encuentra la felicidad eterna:
la vida es un sueño, ilusión del caminante
hacia la luz del sol resplandeciente,
un pensamiento brota del manantial...
 

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