
La mañana se estrena
tras el muro encalado
cuando ha sido cruzado
por la voz de sirena.
El sol se mira al espejo
de la dársena plateada
rizando el mar, su morada
con el levante a lo lejos.
Primeros estampidos,
primeras centelladas,
desperezos de gradas
y trabajos resurgidos
Un alma se está forjando
en talleres y explanadas,
centenares de alboradas
y sudores, trabajando
Gallardetes en cubierta,
las cunas aderezando
las imadas acunando
y el alma... ¡Por fin despierta!
Es el día señalado
y si el mar paciente espera,
la marea; desespera.
La botadura ha llegado
Y con ella mil historias
a la mar se han entregado
mil esfuerzos superados
que traer a las memorias.
tras el muro encalado
cuando ha sido cruzado
por la voz de sirena.
El sol se mira al espejo
de la dársena plateada
rizando el mar, su morada
con el levante a lo lejos.
Primeros estampidos,
primeras centelladas,
desperezos de gradas
y trabajos resurgidos
Un alma se está forjando
en talleres y explanadas,
centenares de alboradas
y sudores, trabajando
Gallardetes en cubierta,
las cunas aderezando
las imadas acunando
y el alma... ¡Por fin despierta!
Es el día señalado
y si el mar paciente espera,
la marea; desespera.
La botadura ha llegado
Y con ella mil historias
a la mar se han entregado
mil esfuerzos superados
que traer a las memorias.







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