
No duermo. No puedo, no quiero. Por la ventana puedo ver nuestra estrella. Una ambulancia: a veces escuchábamos la misma ambulancia cuando hablábamos por teléfono. ¿Estoy luchando por no dormir? Todo huele a ti, todos los coches son tu coche, todas son tus lunas, todo el tiempo tuyo, todo eres tu.
De nuevo el tiempo lento, tiempo lento. Suspiros, sudor, horas, minutos, segundos, milésimas. El infierno no es buen lugar para ir de vacaciones en verano. Las mismas heridas, los mismos sueños, lo mismo todo, cada día. Saco a pasear la tristeza algunas mañanas y la veo sonreír, pero es sonrisa falsa e hipocresía del alma.
Si olvido, estoy yo solo con mi tiempo que me mata, si pienso soy loco y mis temores y el mañana y el hoy y el sufrimiento...
Ayer, hoy, mañana.
Ayer fue un sueño. Dos días sin comer para no vomitar amargura a borbotones. Apenas bebí, solo un poco. Error. Todo lo lloré al a vuelta. Dándolo todo por un sueño. Un iluso a lomos de la esperanza, montura en llamas que me quema...
Hoy retomo las noches eternas, vuelve la tortura. Ya no tengo nada hasta que te siento. Normalmente te siento a lejos, es lo único que tengo. Con los dientes apretados y los puños de hielo mirando por el balcón esperando...
Mañana será todo perfecto. Tu serás tu, yo seré yo y lo anterior será burla entre cafés de media tarde y sonrisas eternas. Cogeré tu mano y volaremos sin miedo, todos serán tan pequeños a lo lejos...







una hermosa entrada llena de sentimientos :)
Los vómitos de amargura son de los más complicados de aplacar ....
Gracias, por el instante compartido.