Algún día mi voz estará enterrada.
Las nubes dibujarán nuevos días sin mí,
Y perderé el poder de tu mirada,
Cuando inerte, añore lo que sentí.
Algún día no dormirás sobre mi pierna,
El sol implacable seguirá brillando,
Y no tendré esa sonrisa tierna,
Cuando reciba tus besos de contrabando.
Algún día mis manos no podrán tocarte,
Mi pelo se habrá desvanecido,
Mi alma descansará en un baluarte.
Seré vigía por si llegan a pie o a nado.
Y si algún día vienen a buscarme,
No temas amor, iré feliz, fui amado.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada